Javier Milei inició su gira oficial en Israel con una fuerte impronta simbólica y política que marca un giro en la política exterior argentina. Tras aterrizar en Tel Aviv, el mandatario se trasladó inmediatamente a Jerusalén para visitar el Muro de los Lamentos, donde protagonizó un momento de profunda emotividad al rezar frente a las históricas piedras. Durante este recorrido, el jefe de Estado ratificó su compromiso de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, un gesto que subraya su alineamiento con la administración de Benjamin Netanyahu y que genera repercusiones en el escenario internacional.
Posteriormente, Netanyahu recibió con honores a su par argentino y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, antes de dar inicio a la reunión bilateral programada en la sede gubernamental.
“Bienvenido a Israel, bienvenido a Jerusalén, mi amigo, Presidente de Argentina @JMilei, un gran amigo del Estado de Israel. Israel y Argentina están juntas, más fuertes que nunca“, sostuvo el primer ministro israelí en redes sociales.
El encuentro se centró en fortalecer la cooperación en materia de seguridad, tecnología y comercio entre ambas naciones. Netanyahu agradeció el respaldo explícito de la Argentina en la lucha contra el terrorismo y celebró la nueva etapa de relaciones bilaterales que se abre con la gestión de La Libertad Avanza, destacando la sintonía ideológica entre ambos líderes.
En el marco de la reunión, Milei expresó su firme condena a los ataques perpetrados contra el Estado de Israel y manifestó la intención de declarar a Hamas como organización terrorista. Esta postura consolida la estrategia del Gobierno argentino de estrechar lazos con las potencias occidentales y sus aliados estratégicos.
La jornada concluyó con un intercambio de visiones sobre el conflicto en Medio Oriente y la situación económica global. Milei reafirmó que su presencia en suelo israelí representa un apoyo incondicional a la soberanía del país, mientras que Netanyahu destacó el liderazgo del argentino en el continente sudamericano. Este viaje representa el primer destino internacional de Milei desde que asumió el poder, subrayando la prioridad que otorga su gestión a la relación con Israel dentro de su esquema de prioridades geopolíticas.

