El diputado nacional Máximo Kirchner fue operado este viernes en el Hospital Italiano de La Plata por un cuadro de cistoadenoma parotídeo bilateral (tumor benigno) y permanece internado con buena evolución.
El cistoadenoma parotídeo es un tumor benigno que se desarrolla en las glándulas parótidas, las principales glándulas salivales ubicadas a ambos lados del rostro, cerca de las orejas. El diagnóstico bilateral implica que la afección comprometía ambas glándulas.
Según el parte médico oficial, la intervención quirúrgica se realizó “de modo programado” y que el dirigente peronista continuará internado para que le realicen controles y un seguimiento médico.
El parte asegura que Máximo Kirchner se encuentra “en postoperatorio inmediato con buena evolución“, pero no ofreció plazos de recuperación. El documento fue firmado por el director general del Hospital Italiano de La Plata, Roberto D. Martínez.
El posteo en el que explicó por que no quiso la compañía de Cristina Kirchner
Poco antes de la intervención, el diputado emitió una texto en sus redes sociales en el que contó que le hubiera gustado que su madre (Cristina Fernández de Kirchner) estuviera acompañándolo, pero que él le sugirió “especialmente” que no lo haga. Aseguró que “ella no merece el show que montarían con su traslado si le concedieran el permiso“.
“Buenas, ¿cómo va? Cuando lean esto, seguramente los médicos ya habrán comenzado la cirugía que tenía programada hace un tiempo y que por distintas razones venía postergando. Pero el lunes siempre llega y, en este caso, llegó el viernes”, señaló.
Asimismo, añadió: “En este lugar, el mismo donde nací, hoy los cirujanos harán lo que saben. Uno de ellos es hincha de Estudiantes y se comprometió a que voy a poder ver el partido en casa el domingo. Está confiado que nos ganan. Por otro lado, quería contarles que Cristina quiso venir, me hubiera gustado, pero le sugerí especialmente que no lo haga“.
“¿Saben por qué? No quiero que les pida nada a los que, abusando del poder que ostentan, la han encerrado a pesar de su inocencia. No quiero que les pida nada a los que la someten a una prisión domiciliaria irregular por presión de quienes hoy saquean la Argentina convirtiendo al poder ejecutivo, legislativo y judicial (sí, leen bien, así en minúscula) en meros instrumentos al servicio del poder económico“, expresó.
“A ella no le conceden permisos ni autorizan salidas como lo hace este mismo poder judicial con más de la mitad de los condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico. Le reservan persecución y restricciones“, manifestó.
En tanto, cerró: “Ella no merece el show que montarían con su traslado si le concedieran el permiso. Pero tampoco millones de argentinos y argentinas merecen esta realidad agobiante e injusta, una consecuencia previsible de las políticas impulsadas por este gobierno y de quienes contribuyeron a convertir esas ideas en sentido común“.

