El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despejó la polémica que giró en torno a su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas, al recibir en la Casa Blanca al rey Carlos III en el marco de una agenda bilateral que se extenderá a lo largo de 4 días.
Al recibir al monarca y su esposa Camila, el presidente estadounidense afirmó: “En los siglos transcurridos desde que conquistamos nuestra independencia, los estadounidenses no hemos tenido amigos más cercanos que los británicos“.

De esta manera, Trump saldó personalmente la polémica que inició con una filtración al Pentágono que fue publicada por la agencia Reuters y sugería que Estados Unidos iba a retirar el apoyo a Gran Bretaña por las Malvinas.
Esta situación desató una respuesta del portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer. Aseguraron que su soberanía sobre las islas no está en discusión y que la autodeterminación de los “kelpers” es incuestionable. Así lo hizo también el vocero británico de los malvinenses.
El encuentro entre Carlos III y Donald Trump también se produce en el contexto de tensión entre el mandatario y el primer ministro por la participación británica en la guerra con Irán. A pesar de eso, Trump reconoció que “nadie luchó mejor junto a Estados Unidos” como Gran Bretaña, aseguró que a ambas naciones las une una “relación especial” y deseó que “siempre siga siendo así“.

