Studio Ghibli y otras editoriales japonesas exigen a OpenAI que deje de usar sus obras para entrenar a la inteligencia artificial

Studio Ghibli y otras editoriales japonesas exigen a OpenAI que deje de usar sus obras para entrenar a la inteligencia artificial

4 de noviembre 2025 – 10:44

El avance de las herramientas de Inteligencia Artificial generativa pone nuevamente sobre el foco los procesos de entrenamiento de los modelos y la propiedad de los datos con los que fueron entrenados. Un mes atrás, el gobierno japonés elevó una solicitud formal a la empresa de Sam Altman, donde exigió que respete los derechos de autor locales.

Imagen creada con IA

La Asociación Japonesa de Distribución de Contenido en el Extranjero (CODA) – que agrupa a grandes referentes del entretenimiento como Studio Ghibli, Toei Animation, Bandai, Toho y Square Enix – envió una carta formal a OpenAI donde exige que la empresa estadounidense deje de entrenar sus modelos de inteligencia artificial – específicamente Sora 2 – con material protegido por derechos de autor sin autorización previa.

En el documento la organización advierte que una parte significativa de los resultados generados por Sora 2, el modelo de video de OpenAI, “se asemeja mucho al contenido o las imágenes japonesas”. Según la organización, esto sería consecuencia directa de haber utilizado obras con copyright durante el proceso de entrenamiento del sistema.

El pedido contra OpenAI

En su demanda, las exigencias de CODA son concretas: que OpenAI se abstenga de usar contenido perteneciente a sus miembros y que responda oficialmente a las denuncias vinculadas con los videos producidos por Sora 2.

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“En casos como el de Sora 2, donde se reproducen obras protegidas por derechos de autor o se generan de forma similar como resultados, CODA considera que la replicación durante el proceso de aprendizaje automático puede constituir una infracción de derechos de autor”, señala la carta. “Según la legislación japonesa sobre derechos de autor, generalmente se requiere autorización previa para el uso de obras protegidas, y no existe ningún sistema que permita eludir la responsabilidad por infracción mediante objeciones posteriores”, detallan desde CODA.

El conflicto se enmarca en la creciente tensión global sobre el uso de obras protegidas para entrenar IA generativas. OpenAI ya estuvo bajo el foco en el pasado, por llevar adelante una política de pedir disculpas, no permiso, que permite a los usuarios crear imágenes o videos basados en personajes con derechos reservados e incluso en figuras públicas fallecidas.

En este sentido, surgieron otros casos de reclamos desde Nintendo y del legado de Martin Luther King Jr., que denuncian la creación de deepfakes en la aplicación Sora.

Las quejas del gobierno japonés

El gobierno japonés también intervino en el conflicto por el entrenamiento de los modelos de lenguaje. En octubre de este año, el ministro Minoru Kiuchi – responsable de la estrategia nacional de propiedad intelectual – elevó una solicitud formal a OpenAI para que respete los derechos de autor locales, recordando que el manga y el anime son “tesoros irremplazables” de la cultura nipona.

Aunque todavía existen pocos antecedentes legales, la discusión avanza. En Estados Unidos, el juez federal William Alsup falló recientemente que Anthropic no violó la ley al entrenar su IA con libros protegidos, aunque sí fue sancionada por obtenerlos de manera ilegal. El caso podría marcar un precedente clave para los debates que comienzan a emerger en Japón.

Ambito.-

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