El presidente Javier Milei reafirmó el reclamo de soberanía argentina sobre lasIslas Malvinas y aseguró que su gobierno está “haciendo avances como nunca se han hecho”, aunque advirtió que el resultado final “no depende sólo de Argentina”. Sus declaraciones se producen en un contexto internacional sensible, marcado por versiones sobre un posible cambio en lapostura de Estados Unidos respecto al conflicto.
El mandatario destacó que su gestión mantiene el reclamo activo en todos los ámbitos diplomáticos y busca ampliar apoyos internacionales.
Todo comenzó con un dato. Una denuncia que llegó el 9 de este mes y que hablaba de movimientos extraños en una casa de Guaymallén: ingresos y egresos constantes, horarios irregulares y un olor penetrante que no pasaba desapercibido para los…
“No hay foro en que no hagamos el reclamo. Estamos consiguiendo apoyos nunca vistos”, sostuvo Milei, al tiempo que remarcó la necesidad de actuar con estrategia: “La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa”.
En ese marco, mencionó el respaldo de países de la región y el trabajo de funcionarios de su gobierno en la agenda internacional.
Una filtración que puede cambiar todo
Las declaraciones del Presidente coincidieron con una información difundida por Reuters que generó repercusiones diplomáticas.
Según ese reporte, un documento interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos evalúa posibles represalias contra aliados de la OTAN que no acompañaron recientes operaciones militares en Medio Oriente.
Entre las medidas analizadas apareció un punto especialmente sensible: la reconsideración del respaldo estadounidense a reclamos europeos sobre territorios de ultramar, con mención explícita a las Malvinas, además de las Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
La histórica postura de Washington
Hasta ahora, la posición oficial de Estados Unidos ha sido constante: reconoce la administración del Reino Unido sobre las islas, pero también la existencia del reclamo argentino.
Sin embargo, la filtración sugiere que esa postura podría utilizarse como herramienta de presión diplomática, en un contexto de tensiones entre el expresidente Donald Trump y el actual primer ministro británico Keir Starmer.
De acuerdo a versiones periodísticas, Trump habría cuestionado a Starmer por no acompañar acciones militares recientes, lo que suma un componente político al posible giro en la política exterior estadounidense.
Un reclamo histórico
La cuestión de las Malvinas sigue siendo uno de los ejes centrales de la política exterior argentina. En este nuevo contexto, el Gobierno buscó capitalizar cualquier ventana de oportunidad en el plano internacional.
Las palabras de Milei reflejaron esa estrategia: insistir en el reclamo en todos los foros posibles, fortalecer alianzas y aprovechar eventuales cambios en el escenario global.

