Una modalidad engañosa se propaga en la red laboral más usada y pone en riesgo cuentas, datos personales y equipos sin que te des cuenta.
En los últimos meses, crecieron los reportes de personas que sufrieron problemas de seguridad tras interactuar con perfiles que parecían confiables dentro de la red de LinkedIn. El contacto suele iniciar de manera amable y con propuestas atractivas, lo que hace que no sospeches al principio.
Los especialistas en seguridad informática advierten que este tipo de engaño apunta a generar confianza antes de efectuar acciones que comprometen dispositivos y datos sensibles. El problema no se limita a un rubro puntual y alcanza a usuarios de distintos niveles y sectores.
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No respondas a los mensajes de desconocidos
La mecánica del fraude comienza con un mensaje privado enviado desde una cuenta que aparenta ser real. Puede tratarse de una supuesta oferta laboral, una invitación a colaborar en un proyecto o el pedido de revisar un archivo. El intercambio suele mantenerse cordial y personalizado, lo que refuerza la credibilidad del usuario.
El siguiente paso llega cuando el estafador envía un archivo comprimido bajo algún pretexto profesional. Al abrirlo, la víctima ejecuta sin saberlo un programa que activa una secuencia oculta. En muchos casos, el archivo incluye un lector de documentos que funciona como señuelo mientras se inicia el hackeo real en el sistema.
Los investigadores detectaron que esta técnica permite cargar componentes dañinos sin alertar a los antivirus tradicionales. A partir de ese momento, los atacantes logran un acceso remoto estable, con la posibilidad de copiar información privada, revisar credenciales y meterse dentro de redes corporativas si el equipo pertenece a una empresa.
Uno de los aspectos más preocupantes es el uso de herramientas legítimas adaptadas para fines maliciosos. Esto complica la detección temprana y prolonga el tiempo en que el intruso permanece activo. Además, el método se replica de forma masiva, sin apuntar a una sola organización, lo que vuelve más peligrosa la situación.
Los antecedentes muestran que este tipo de maniobras no son nuevos, aunque ahora se intensifica en redes sociales profesionales. A diferencia del mail, los mensajes privados reciben menos controles y generan una falsa sensación de seguridad.
Para reducir riesgos, los expertos recomiendan evitar responder mensajes de perfiles desconocidos, incluso si la propuesta parece legitima. También sugieren desconfiar de archivos adjuntos y enlaces externos, verificar la identidad del remitente y mantener el sistema actualizado. Las empresas deberían incluir a las redes sociales dentro de sus políticas de protección digital y capacitar a sus equipos sobre este tipo de amenazas.
Ambito.-
