A un año de la eliminación del cepo cambiario para personas físicas, el mercado de divisas muestra un saldo ampliamente comprador por parte de los ahorristas, en un contexto en el que la inflación volvió a ocupar el centro de la escena. Desde abril de 2025, los residentes adquirieron más de 31.000 millones de dólares en el canal formal, mientras que el tipo de cambio avanzó por debajo del ritmo inflacionario, consolidando una apreciación real del peso.
El presidente Javier Milei utilizó su cuenta en X para reivindicar la medida y cuestionar los controles cambiarios, a los que calificó como “herramientas de control, saqueo y empobrecimiento”. En su evaluación, la salida del cepo implicó una “declaración de principios” y remarcó que, pese a la liberalización, “el dólar no se disparó”. El Gobierno mantiene como objetivo avanzar en la eliminación de restricciones para empresas, aunque sin plazos inmediatos en la agenda.
Un siniestro vial se registró durante la madrugada de este sábado en la intersección de calles Independencia y Roosevelt, en Las Heras, bajo jurisdicción de la Comisaría 36°. El hecho ocurrió minutos después de la medianoche del viernes, cuando un vehículo…
Los controles habían sido reinstaurados en el tramo final de la gestión de Mauricio Macri en 2019 y profundizados durante el gobierno de Alberto Fernández, en un intento por contener la volatilidad cambiaria y la presión inflacionaria. Desde su desarme parcial, el tipo de cambio minorista subió 11,83% y el mayorista 13,16%, frente a una inflación acumulada de 32,61%, lo que implicó una apreciación del peso en torno al 15%.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina, en febrero de 2026 las compras brutas de dólares por parte de personas físicas alcanzaron los 2.368 millones, con ventas por 280 millones. Más de 1,4 millones de individuos compraron divisas, mientras que cerca de 718.000 realizaron ventas. Aunque la demanda se mantiene elevada, se ubicó por debajo del pico de septiembre de 2025, cuando las adquisiciones superaron los 5.000 millones en un contexto preelectoral.
La dinámica mensual evidenció un patrón creciente tras la flexibilización inicial, con un máximo en septiembre y una posterior desaceleración hacia fin de año. En términos acumulados, las compras totalizan 31.373 millones de dólares, frente a ventas por 4.368 millones, lo que arroja un saldo neto comprador de 27.005 millones. Si se incorporan transferencias del sector privado no financiero sin fines específicos, el monto asciende a 37.731 millones, reflejando una sostenida preferencia por la dolarización en el primer año sin cepo para personas físicas.

