La actividad que una persona deja en redes sociales y en otros espacios digitales abiertos dejó de ser irrelevante para los procesos migratorios. En los últimos años, la información pública disponible en internet comenzó a ser considerada como un elemento más dentro de la evaluación de antecedentes para la obtención de la visa para ingresar a Estados Unidos.
El tema vuelve a cobrar relevancia con la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. Frente al aumento en la demanda de trámites migratorios, especialistas en análisis digital advierten que publicaciones antiguas, comentarios fuera de contexto o interacciones públicas pueden convertirse en señales de alerta durante una revisión.
Según expertos, estos procesos se apoyan en información pública disponible en la web, sin acceso a cuentas privadas ni a conversaciones cerradas. El problema, señalan, es que buena parte de ese contenido suele estar disperso, desactualizado o fuera del radar de los propios usuarios.
En ese escenario surgieron herramientas que permiten relevar la huella digital pública asociada a una persona. Una de ellas es Social Mirror, un servicio desarrollado por la empresa argentina WeCheck AI, que analiza información disponible en redes sociales abiertas, menciones en sitios web y otros espacios digitales públicos para elaborar un informe sobre la presencia online del usuario.
Desde la empresa explicaron que el servicio no juzga ni modifica contenidos, ni interviene en procesos oficiales, sino que ordena información pública disponible y permite entender cómo puede ser interpretada por terceros. “La inteligencia artificial permite detectar patrones, no emitir juicios. La decisión final siempre es humana”, señaló Matías Simone, cofundador de la firma.
Dos perfiles que conviven
Especialistas en tecnología y privacidad coinciden en que hoy las personas conviven con al menos dos perfiles: el que construyen de manera consciente —como un currículum o un perfil profesional— y otro que se forma a partir de señales digitales acumuladas a lo largo del tiempo.
Publicaciones antiguas, interacciones impulsivas o comentarios realizados años atrás pueden seguir siendo visibles y ser evaluados en procesos institucionales como contrataciones laborales, análisis de seguridad o solicitudes de visa, aun cuando ya no representen la identidad actual del usuario.
Desde WeCheck AI señalaron que, en trabajos realizados para organizaciones privadas, se detectaron casos con patrones sostenidos de mensajes violentos, expresiones extremistas o amenazas públicas que no resultaban evidentes sin un análisis sistemático de grandes volúmenes de información.
De cara a eventos internacionales de gran escala, como el Mundial de Fútbol 2026, se espera un incremento en la cantidad de trámites migratorios y un mayor nivel de revisión. En ese marco, el debate sobre la identidad digital y su impacto en la vida real vuelve a instalarse.
La huella digital, muchas veces ignorada por los propios usuarios, dejó de ser un aspecto meramente tecnológico y comenzó a incidir en decisiones concretas, como viajar, trabajar o residir en otro país.
