Tras las salidas de Guillermo Francos y Lisandro Catalán, el presidente Javier Milei se enfrenta al desafío de rediseñar su equipo de gobierno antes de lo previsto. Si bien las definiciones estaban pensadas para fin de año, las presiones internas y externas precipitaron los cambios, en medio de una creciente tensión tanto en la Casa Rosada como en el PRO, el principal aliado del oficialismo.
El mandatario mantuvo el viernes una cena con Mauricio Macri en la Quinta de Olivos, donde continuaron el diálogo político reactivado tras las elecciones. En paralelo, se confirmaron las renuncias de Francos y Catalán, mientras que Manuel Adorni asumirá como jefe de Gabinete. El área de Interior, en tanto, quedó vacante y aún sin definición.
Según trascendió, Santiago Caputo podría quedar al frente de un Ministerio del Interior ampliado, que absorbería obras públicas, transporte y relaciones con empresas. Incluso se evalúa rebautizarlo como “Ministerio de Política e Inversiones”, aunque en su entorno admiten que el anuncio aún no se concretó “porque no hay acuerdo total sobre las competencias”. “Estamos tensando”, reconocieron desde el oficialismo.
En los últimos días, Milei también recibió a Patricia Bullrich y a un grupo de gobernadores, con quienes busca mostrar apertura y capacidad de consenso. La ministra de Seguridad —que asumirá como senadora y suena para presidir la Cámara alta— impulsa a Alejandra Monteoliva, su actual secretaria de Seguridad, como sucesora en la cartera. Mientras tanto, en Defensa, el presidente debe resolver quién reemplazará a Luis Petri, que dejará el cargo en diciembre para asumir como diputado. Entre los nombres que suenan están Luciana Carrasco, actual jefa de Gabinete del ministerio, y Federico Pinedo, dirigente del PRO que ya mantuvo reuniones en Olivos.
Pero las tensiones no se limitan al Ejecutivo. Dentro del PRO crece la interna por el liderazgo de Macri en las negociaciones con La Libertad Avanza. Cinco diputados ligados a Bullrich abandonaron el bloque amarillo para integrarse al oficialismo, marcando una nueva fractura entre los socios. Desde el entorno de la ministra celebraron la movida como un respaldo al rumbo del Gobierno: “La sociedad dictó quién lleva la posta del cambio”.
Con presiones que llegan desde el Congreso y desde su propio Gabinete, Milei apura las definiciones sobre el nuevo esquema ministerial. Aunque no hubo anuncios formales, en la Casa Rosada admiten que los cambios podrían confirmarse en los próximos días, antes de lo que estaba previsto.
Con información de Infobae.
