El platense es el único argentino con vida en el certamen europeo y buscará estirar su racha después de vencer a dos rivales del top 25 de manera consecutiva.
Tomás Etcheverry (top 31° del ranking mundial) venció este miércoles por la mañana a Alex De Miñaur (9°) por 7-6 (2) y 6-3, en una hora y 59 minutos, por la segunda ronda del Masters 1000 de París. Además, el argentino logró superar a uno de los 10 mejores jugadores del ranking ATP por primera vez en su carrera, después de 20 derrotas consecutivas.
Con este resultado, el nacido en La Plata se medirá en octavos de final ante el australiano Rinky Hijikata (83°), quien llega de vencer en la ronda anterior a Novak Djokovic (11°) por 2-6, 6-3, 6-3, en dos horas y 14 minutos, desplegando un mayor desgaste físico que el argentino.
El encuentro entre ambos se dará este jueves no antes de las 10 horas (Argentina), en busca del pasaje a los cuartos de final del torneo parisino. En caso de pasar, Etcheverry se tendrá que enfrentar contra el ganador del partido entre Luca Van Assche (47°) y Lorenzo Musetti (24°), quienes se enfrentarán el jueves no antes de las 9.20 hs.
La solidez de Etcheverry, el gran premio del día para el tenis argentino
El primer set comenzó bastante tenso para Tomás Etcheverry. En su primera defensa de saque tuvo que defender el break point de De Miñaur en cinco oportunidades, asentando lo que iba a ser una constante en el partido.
De todos modos, en el cuarto game el australiano aprovechó una de las tres oportunidades de quiebre que se le presentaron y puso el marcador a su favor. Aún así, el platense no se achicó y le rompió el servicio al juego siguiente, por lo que todo se encontró igualado nuevamente.
Luego de no quebrarse en ninguna otra oportunidad, la manga se definió en tie-break, el cual aprovechó el argentino de la mejor manera y se lo llevó con un contundente 7 a 2. Finalmente, el set duró una hora y 19 minutos, con mucha intensidad y desgaste de los dos lados.
Ya en la segunda parte, el trámite fue mucho más fácil para Etcheverry: no sufrió ningún break point en contra y pudo romper el servicio de De Miñaur en el sexto game, lo que le permitió llevarse la manga con un sólido 6-3, en 39 minutos.
Además, con esa victoria también consiguió meterse entre los 16 mejores de un Masters 1000 por cuarta vez en la temporada, siendo que ya lo había hecho en Miami, Monte-Carlo y Madrid. Ahora buscará seguir por la misma línea, tras vencer a De Miñaur y a Andrey Rublev (21°), y, por qué no, quedarse con su primer título de esta magnitud.
Ambito.-

