Los restos de Joaquín Sperani, el adolescente de 14 años asesinado a golpes en Laboulaye, fueron sepultados esta noche ante la conmoción de los vecinos, familiares y amigos de esa localidad del sureste de la provincia de Córdoba.
Durante toda la jornada se desarrolló el sepelio en un panorama de desconsuelo, que se potenció antes de ser trasladado el féretro desde la sala velatoria hasta el cementerio.
Es que los testigos del paso del féretro eran en gran proporción jovencitos que serían compañeros de escuela y del barrio del pequeño fallecido.
En tanto, los vecinos se movilizaban esta noche tras la sepultura por las calles Laboulaye, distante a 400 kilómetros de la ciudad de Córdoba, en un caso en el que nadie le encuentra explicación.
Sepultaron los restos de Joaquín, en un Laboulaye conmocionado y movilizado
