Por problemas de falta de presión o por cortes de energía, la provisión se garantiza en camiones cisterna. esta semana los pedidos fueron incesantes.
Los camiones cisterna que proveen agua potable en barrios de Resistencia son una imagen que se repite cada vez más seguido. Un trabajador del área sostiene que es excepcional la cantidad de pedidos que recibió Sameep este verano.
NORTE contactó con al menos cinco personas que tenían problemas con el servicio de red, los más graves acumulaban días sin carga en el tanque de su casa. En uno de esos barrios fue posible dialogar con Héctor Ortiz, empleado a cargo del reparto de agua a granel, servicio que depende del área Logística. Cada camión tiene un equipo de tres empleados que acompañan los traslados de 6.500 litros de capacidad.
Fenómeno extraordinario El trabajador explicó que los pedidos se suelen tramitar a través de un referente de la comisión vecinal de cada barrio. Algunos días los operarios comienzan a transportar agua a partir de las 6 y terminan cerca de las 23. Pero en jornadas con inconvenientes y demoras, se sigue transportando incluso hasta la madrugada. “Tenemos mucha demanda ahora. Solíamos repartir cuando se rompía un caño (como algo fuera de lo común), pero este año nada que ver con otros veranos”, describe.
En algunos puntos el abastecimiento es más frecuente, como en el barrio 6 de Septiembre, al final de avenida Belgrano, unas 15 cuadras más allá de la Malvinas. En esa zona hay familias que se localizaron más recientemente y todavía no cuentan con agua de red. En avenida Soberanía y calle 28 o en 25 de Mayo al fondo la situación se repitió esta semana. Con lo que haya La mayoría de las personas que están sin agua los reciben con entusiasmo: “Sacan tachos de 20 litros; hay personas que tienen tanques de 200; nosotros cargamos en lo que tengan”, cuenta.
En la zona norte otro encargado, Maxi, contó a vecinos del Caraguatá que venía de completar la entrega en otros barrios de la zona: UOM y parque autódromo, y que cada vez que se interrumpía la energía se detenía el bombeo por lo que se demora unas dos a tres horas llenar el camión cisterna.
Problema estructural
Hasta la zona Norte también llegan camiones cisterna a reponer agua casa por casa. Para los habitantes el problema de la baja presión en la red de agua es estructural. Cuando se inauguraron grupos de viviendas próximas al Caraguatá, los caños troncales llegaban hasta los galpones de Desarrollo Social, frente a Match Point.
“Faltaba definir qué organismo se encargaría de un tramo de 500 metros: si el Instituto de Vivienda, Sameep o la empresa constructora del barrio. Finalmente quedó en manos de Sameep que ante un faltante de materiales aplicó un sistema reducido que los vecinos consideran afecta en la potencia de salida”, aseguran las personas afectadas. A la situación se agrega la construcción de nuevos barrios que se abastecen de la misma red. “De noche mejora la presión pero no alcanza para cargar los tanques del techo. Falta una obra que permita almacenar y asegurar el agua”, insisten.
Fuente: Norte
Se disparó la demanda de agua potable en barrios de Resistencia

