Los rendimientos de los títulos del Tesoro a diez años alcanzaron durante la semana sus niveles más elevados desde 2023. Bessent atribuyó parte de ese movimiento al encarecimiento del crudo y señaló que la relación entre ambas variables atraviesa uno de sus momentos más estrechos.

En ese sentido, afirmó que el final del conflicto permitiría revertir la tendencia: una energía más barata desaceleraría la inflación y abriría el camino para una baja de las tasas de interés y de los rendimientos de la deuda.

La tensión en Medio Oriente mantiene al petróleo cerca de sus valores más elevados de los últimos meses.

Bessent minimizó el posible recorte de bonos de Noruega

El funcionario también se refirió a la propuesta del administrador del fondo soberano de Noruega, el mayor del mundo, para modificar su cartera de renta fija y reducir su exposición a los bonos del Tesoro estadounidense.

El plan contempla bajar del 70% al 50% la participación de deuda gubernamental dentro del índice de bonos del fondo. En caso de aprobarse, el peso de los títulos del Tesoro caería del 34,1% al 21,9%, lo que podría derivar en ventas por unos u$s80.000 millones. La iniciativa todavía debe ser evaluada por el Ministerio de Finanzas noruego.

Bessent le restó importancia a la posibilidad de una salida de capitales y consideró que Noruega busca mejorar la rentabilidad de sus inversiones. La propuesta también incluye aumentar la exposición a deuda hipotecaria respaldada por agencias estadounidenses como Fannie Mae, Freddie Mac y Ginnie Mae.

Esos instrumentos ofrecen una prima frente a los bonos del Tesoro y permitirían al fondo reorganizar su cartera sin reducir significativamente su exposición general al dólar. Para Bessent, por lo tanto, la iniciativa responde a una búsqueda de mayores rendimientos y no a una pérdida de confianza en la deuda de Estados Unidos.