Antes de su designación formal, Diego Santilli comenzará a ejercer funciones como ministro del Interior y mantendrá este viernes sus primeras reuniones con gobernadores aliados.
Según fuentes del oficialismo, a las 15 recibirá al chubutense Ignacio Torres y una hora más tarde al catamarqueño Raúl Jalil en la Casa Rosada. Ambos encuentros servirán para abrir la agenda de negociaciones en torno a las reformas estructurales que el presidente Javier Milei buscará impulsar: Presupuesto 2026, reforma laboral y reforma impositiva.
El lunes, Santilli continuará la ronda con Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta) y Marcelo Orrego (San Juan). Se trata de mandatarios que han brindado respaldo parlamentario en distintos tramos de la gestión libertaria y que serán piezas centrales para el nuevo esquema de acuerdos.
Estas reuniones marcan el primer contacto institucional con los jefes provinciales luego de la cumbre de gobernadores realizada la semana pasada, que quedó desactualizada tras las renuncias de Guillermo Francos y Lisandro Catalán, arquitectos de aquella instancia de diálogo federal.
Tras la salida de ambos funcionarios, el Gobierno reconfiguró su estructura: Manuel Adorni asumió la Jefatura de Gabinete y Santilli —referente del PRO y excandidato bonaerense— quedó al frente de la cartera política.
Su desembarco fue bien recibido por los gobernadores dialoguistas, que interpretan su llegada como un gesto de apertura. Entre quienes destacaron su perfil se cuentan Jorge Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres, Gustavo Valdés, Marcelo Orrego y Alberto Weretilneck, todos con mensajes de apoyo público.
Pese a la buena disposición, los mandatarios ya adelantaron que no acompañarán ciertos puntos de la agenda presidencial, en especial la eliminación de proyectos de obra pública del Presupuesto 2026.
El tema fue planteado directamente a Milei en la última reunión con su gabinete y continúa como eje de tensión. La mayoría de estos líderes, agrupados en el espacio Provincias Unidas —Llaryora, Pullaro, Torres, Vidal, Sadir y Valdés—, vienen de sufrir derrotas en las elecciones legislativas, lo que redujo su peso político frente a la ola libertaria.
El oficialismo nacional buscará aprovechar ese escenario para consolidar apoyos en el Congreso. La Casa Rosada apuesta a la formación de un bloque de alrededor de 20 diputados que responda a los gobernadores de Provincias Unidas, lo suficiente para incidir en un Parlamento fragmentado. Sin embargo, esa nueva correlación de fuerzas recién se materializará tras el recambio del 10 de diciembre.
Hasta entonces, el Ejecutivo planea sostener la gobernabilidad y avanzar con un temario acotado en las sesiones extraordinarias convocadas del 10 al 31 de diciembre, mientras el proyecto de Presupuesto 2026 ya obtuvo dictamen en la Comisión de Hacienda y Presupuesto, bajo la conducción del diputado Alberto “Bertie” Benegas Lynch.
