Desde allí fue trasladada por un móvil de la Comisaría Sexta, donde radicó la denuncia y fue examinada por el médico policial.
Según el expediente, los agentes recibieron la orden de trasladarla hasta su domicilio, pero se desviaron del recorrido oficial y la condujeron hasta una zona descampada detrás de Gendarmería.
Allí, según su testimonio, la amenazaron con un arma de fuego y la sometieron sexualmente de manera alternada, incluso obligándola a practicar sexo oral.
Fuente: RadioLibertad
Noticias del Paraná
