Al advertir la presencia policial, el grupo se tornó aún más hostil y comenzó a lanzar pedazos de concreto contra los uniformados. Ante la agresividad de los involucrados, los agentes se vieron obligados a retroceder y solicitar refuerzos.
Gracias a la rápida intervención de móviles de otras unidades, finalmente se logró dispersar a los participantes del conflicto sin que se registraran heridos ni daños materiales en bienes del Estado.
Luego del incidente, la Policía realizó recorridas preventivas y reforzó la vigilancia en la zona con emplazamientos estratégicos para evitar nuevos disturbios.
Fuente: MasContenidos
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