La negociación por la reforma laboral ha entrado en su fase decisiva. Tras una extensa reunión de más de tres horas en el Senado, el oficialismo, encabezado por Patricia Bullrich, y los bloques de la oposición “dialoguista” han logrado avances significativos, aunque la letra chica del texto final se mantiene bajo un hermetismo absoluto hasta horas antes de la sesión convocada para este miércoles a las 11.
El “sacrificio” de Ganancias: la clave del consenso
El punto más crítico de las últimas horas gira en torno al Impuesto a las Ganancias. Para evitar que la discusión fiscal empantane la reforma laboral, el Gobierno estaría dispuesto a ceder: si no hay un acuerdo con las provincias por los fondos coparticipables, el artículo que rebaja un 3% la alícuota para empresas será eliminado del proyecto.
Esta decisión busca calmar los ánimos de los gobernadores, quienes se oponen a perder recaudación (estimada en 3 billones de pesos) en un contexto de caída de ingresos. “No vamos a empañar una reforma laboral por una discusión fiscal“, señalaron fuentes legislativas, marcando la prioridad del Ejecutivo por obtener la ley de “Modernización Laboral”.
Los cambios que ya están en el borrador
Además de la cuestión impositiva, el texto que llegará al recinto presenta modificaciones clave respecto al proyecto original:
- Estatutos especiales: se daría marcha atrás con la derogación automática de estatutos como el de viajantes de comercio o periodistas. En su lugar, se establecería un plazo (de seis meses a un año) para renegociar convenios antes de cualquier baja.
- Pago de salarios: se eliminaría la posibilidad de abonar sueldos a través de billeteras virtuales, manteniendo la exclusividad de las entidades bancarias tradicionales.
- Facultades delegadas: el artículo 212, que otorgaba al ministro Luis Caputo poder para decidir cuándo aplicar beneficios fiscales, sería removido para dar mayor previsibilidad jurídica.
Tensión en el recinto: el factor Villarruel y la estrategia K
Mientras el oficialismo suma voluntades de la UCR, el PRO y bloques provinciales, el clima en el Senado es de alta tensión. El escenario evidencia un malestar de la vicepresidenta Victoria Villarruel por haber sido desplazada de la “rosca” principal de las negociaciones.
Por su parte, el kirchnerismo, liderado por José Mayans, se sabe en minoría numérica pero planea una estrategia de resistencia basada en el rigor reglamentario para dilatar el debate lo máximo posible.
Este martes a las 14, la reunión de Labor Parlamentaria definirá el orden de una sesión que promete ser histórica y que marcará el rumbo del mercado de trabajo en la Argentina de Javier Milei.
Con información de Infobae y La Nación.
