Directivos de la entidad junto con la supervisora Rosa Kossoy citaron ayer a los padres para pedirles que “no se prendan en creer que todo es verdad”, aunque comunicaron que se inició una investigación para determinar fehacientemente los pormenores del hecho.
El caso fue denunciado por la madre de un pequeño de siete años, asegurando que desde mayo venía mostrándose reacio a ingresar a la escuela. “En los últimos tiempos había aumentado los grados de violencia en la casa, se enojaba más seguido”, comentó la tutora, agregando que finalmente días atrás el pequeño le contó sobre un abuso aberrante.
“Dijo que dos compañeros suyos, de 10 años, le habían encerrado en el baño, le quitaron su pantalón y le revisaron todas sus partes y se le reían”, relató.
Luego de esto, la mujer acudió al hospital y le sugirieron que haga la denuncia correspondiente, la cual sería girada a la Fiscalía de Presidencia Roque Sáenz Peña. Posteriormente, se reunió con las autoridades educativas para que se tomen medidas al respecto.
Fuente: DiarioNorte
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