En un primer campo, ubicado en la zona urbana de Pampa Almirón, el personal revisó 89 vacunos de distintas categorías, sin detectar irregularidades.
Luego, en un segundo establecimiento rural, se controlaron otros 113 animales. Allí sí surgieron novedades: tres bovinos dos novillos y una vaquilla presentaban marcas y señales colocadas de forma irregular, por lo que fueron secuestrados de manera inmediata.
Los procedimientos incluyeron recorridas y rastrillajes más amplios en busca de personas vinculadas a la causa. La investigación continúa para determinar el origen de los animales secuestrados y avanzar en las responsabilidades penales correspondientes.
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