Con la Rosa buscando sostener una racha de diez triunfos consecutivos en este tipo de encuentros y el equipo argentino decidido a volver a dejar huella, el partido promete ser uno de los grandes atractivos de la ventana internacional.
Twickenham vuelve a ser escenario de uno de los duelos más atractivos del rugby internacional. Inglaterra y Los Pumas se miden nuevamente en la ventana de noviembre, en un cruce que combina historia, presente competitivo y la expectativa natural que despierta cada enfrentamiento entre ambos seleccionados.
El equipo local llega encendido tras encadenar triunfos ante Nueva Zelanda, Fiji y Australia, una seguidilla que potencia el clima previo al choque. Sin embargo, los cambios en la formación de Steve Borthwick y la ausencia de jugadores clave añaden un matiz de incertidumbre para una Rosa que no quiere ceder terreno.
Maro Itoje asumió la capitanía y encabezará una alineación con seis variantes respecto al elenco que superó a los All Blacks: Ellis Genge, Luke Cowan-Dickie, Asher Opoku-Fordjour, Ben Spencer, Elliot Daly y Henry Slade ingresarán desde el inicio. Las bajas de Ollie Cheesum, Jamie George y Ollie Lawrence obligaron al staff a reconfigurar la estructura, al punto de reforzar el banco con mayoría de forwards para afrontar el desgaste que plantean Los Pumas.
Los Pumas llegan entonados
La Argentina llega con un impulso distinto, pero igual de poderoso. La remontada frente a Escocia y la sólida victoria ante Gales renovaron la confianza del equipo, que encara este compromiso con la convicción de poder competir en suelo británico. Además, el regreso a Twickenham siempre tiene peso propio: del recordado empate de 1978 a la histórica victoria de 2006, el templo inglés ha sido escenario de algunos de los capítulos más intensos de la historia argentina.
Los Pumas contra los Springboks en Durban
Los Pumas buscan cerrar noviembre con otra victoria.
@lospumas
Con Inglaterra buscando sostener una racha de diez triunfos consecutivos en este tipo de encuentros y Los Pumas decididos a volver a dejar huella, el partido promete ser uno de los grandes atractivos de la ventana internacional, cargado de tensión, historia y un rugby de alto vuelo.
Ambito.-
