A simple vista, parecen dos historias completamente distintas.
Por un lado, una de las modelos argentinas más reconocidas del mundo. Por el otro, un niño chaqueño que lucha día a día por su salud.
Sin embargo, el destino quiso que sus caminos se cruzaran en un momento que hoy ya forma parte de la historia del Hospital Universitario Austral.
El protagonista se llama Tomás Cáceres Bendersky, es oriundo de la provincia del Chaco y fue el primer paciente en utilizar la nueva máquina de hemodiálisis pediátrica incorporada al hospital.
Lo que hace aún más especial este acontecimiento es que ese moderno equipamiento llegó gracias a una donación realizada por Valeria Mazza, madrina del Hospital Austral, quien colaboró para hacer realidad un proyecto esperado desde hacía años por el equipo de Nefrología Infantil.
Para Tomás y su familia no fue una sesión médica más. Significó el comienzo de una nueva etapa en su tratamiento y la posibilidad de acceder a una tecnología desarrollada especialmente para niños con enfermedades renales, brindando procedimientos más seguros, precisos y adaptados a sus necesidades.



Pero además, el pequeño chaqueño quedó ligado para siempre a un hecho histórico: fue el primer paciente en inaugurar este nuevo servicio de hemodiálisis pediátrica.
La llegada del equipamiento marca un antes y un después para el Hospital Universitario Austral. A partir de ahora, decenas de niños y adolescentes de distintos puntos del país podrán recibir tratamientos especializados con tecnología de última generación.
La donación fue recibida por el equipo de Nefrología Pediátrica, encabezado por la doctora Andrea Exeni, junto a un grupo de médicas, enfermeras y profesionales que acompañan diariamente a los pacientes y sus familias durante cada etapa del tratamiento.
Detrás de esta historia no solo hay un importante avance médico. También hay solidaridad, compromiso y esperanza.
La solidaridad de quien hizo posible la llegada del equipamiento. El trabajo de un equipo de profesionales que lucha por mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Y la fortaleza de un niño chaqueño que, sin imaginarlo, se convirtió en protagonista de una página histórica para la medicina pediátrica argentina.
A veces, las historias más importantes nacen del encuentro entre personas que jamás imaginaron que sus caminos se cruzarían. Así ocurrió con Valeria Mazza y Tomás, un niño del Chaco cuya valentía hoy simboliza la esperanza de muchos otros pequeños que enfrentarán el mismo desafío con una tecnología pensada especialmente para ellos.