
Buenos Aires, 8 agosto (NA) — La noticia del fallecimiento de Leandro Rud a los 51 años, este viernes, conmocionó al mundo del espectáculo ya que afrontaba una lucha contra un cáncer de glándulas salivales; sin embargo, en los últimos días, el presentador no había dejado de compartir -con un increíble positivismo- la forma en que atravesaba la quimioterapia junto al tratamiento de rayos.
Las imágenes de Rud con la cara totalmente hinchada de un lado circulaban por las redes, pero él no dejaba de aplacarlas con la certeza de que, en sólo tres horas, podía pasar de aquel estado a nadar en una pileta a 5° y con “mucha garra”.
“Hay que tene buena relación con el cáncer”, decía Rud en mayo pasado mientras mostraba los procedimientos hospitalarios: “Voy por el tercer cáncer que supero. Es difícil, pero hay que ponerle ganas. Gracias a mis perros, a mi madre y a Dios”.
El agradecimiento era constante y así también el contacto con los usuarios de redes sociales. Con algunos días de diferencia entre la comunicación anterior, había aconsejado: “Trato de levantarme todos los días, correr, caminar y nadar. Mis perros callejeros me ayudan mucho. También les digo que, mientras uno pueda caminar y estar consciente hay que luchar. Gracias a mi equipo medico hoy estoy normal. Fueron días muy difíciles. Luchala, que la vida vale la pena. Si estás bien de salud agradécele a Dios cada segundo”.
Junto a una nueva fotografía con el rostro inflamado, el presentador escribió: “Esta foto q te muestro fue mi peor momento. Gracias a mi equipo médico, hoy estoy normal. En próximas entregas te seguiré contando cosas sobre el cáncer”.
La última publicación de las crónicas propias llegó el pasado 6 de junio. Nuevamente, el rostro luego de los efectos del tratamiento en comparación con la postal en traje de baño en un ascensor y un mensaje: “Cómo paso de esto a esto en 3 horas”.
“Gracias a las 40 mil personas que visualizaron mis dos notas de porqué empecé la quimio
y por los mensajes sanadores que me enviaron. Un día hablaba con mi amigo y médico clínico del Hospital de Clínicas, Ramiro Heredia, le pregunté cuánta gente vio que la cara se inflame y se desinflame en 3 horas, y me dijo que a nadie”.
“Mi vida, trato de que sea normal. Mis perros callejeros me salvaron la vida, cuando pensé que se la salve yo a ellos. Adopta un callejero. Te cambian la vida”, cerró.
Murió Leandro Rud tras una extensa lucha contra el cáncer: histórico representante y conductor de TV
Rud comenzó su carrera profesional desde muy joven en la industria del espectáculo y la moda. A los 18 años, en la década de 1990 fundó la agencia “Leandro Rud Models”, mediante la cual representó a reconocidas modelos y figuras de la farándula argentina como Pamela David, María Susini, Jésica Cirio, Gisela Bernal, Alejandra Maglietti, Nicole Neumann, Karina Jelinek, Victoria Vanucci, Magalí Montoro, Débora Bello y Rocío Marengo, entre otras figuras.
Aunque, en 2014, el empresario decidió alejarse definitivamente de la representación de modelos; la industria lo recuerda con gran pesar. Tal es el caso de Maglietti que, en declaraciones televisivas, explicó: “Nunca me imaginé que estaba tan grave. No me di cuenta de la gravedad de la situación porque como lo veía haciendo el programa y lo seguía viendo en muchos lugares, no me imaginé que realmente era tan grave. Ahora me arrepiento porque me hubiera gustado poder llamarlo. Me tomó por sorpresa esta situación”.
La periodista Mariana Brey relató: “Hice una amistad muy linda con Leandro en los últimos años. Nunca formé parte de su agencia, no fui su modelo ni mucho menos. Trabajé con él en la época en la que yo estaba en C5N. Trabajamos juntos y desde ahí empezamos a forjar una amistad. Se ganó mi cariño, yo me gané el de él y fuimos construyendo una amistad. Una persona que quiero mucho, conocía a su familia”.
Por último, Pamela David se mostró realmente afectada por el deceso, pero consideró que era de esperarse: “No me sorprendió la noticia. Sabía que estaba muy enfermo. Leandro siempre fue muy correcto, muy agradecido y siempre estuvo muy disponible, dispuesto. No sé por qué, porque él me dio laburo a mí. Lo quiero mucho, era una persona muy buena”.
“Tuvo muchos gestos lindos. Una vez iba a hacer un desfile a Mendoza y me llamó llorando. Me dijo: ‘Estoy angustiado, me estoy yendo al aeropuerto, hay un perrito que le faltaba una patita ¿Lo pueden ir a buscar y me lo traen a Buenos Aires? Yo lo quiero’. Me quedé helada. Le mandé al chofer de Daniel a buscar el perro. Me río porque lo voy a recordar con muy buenos recuerdos”, cerró la conductora.
Agencia NA

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