Ion Tiriac es uno de esos apellidos que aún resuenan, por un origen humilde que lo llevó a tomar decisiones brutales para poder sobrevivir. Hoy, ya consagrado, ha demostrado talento para los negocios fuera de la misma y un estilo de vida un tanto peculiar.
Quién es Ion Tiriac, la polémica leyenda del tenis
Su infancia no fue nada fácil, ya que remarcó que, para subsistir, llegó a alimentarse con ratas debido al mal pasar económico que sufría. Eso lo ayudó a forjar un carácter que trasladó al deporte, en el cuál incluso llegó a representar a Rumania, su país de origen, en los Juegos Olímpicos, pero en hockey sobre hielo.
Ya en el mundo del tenis, su relevancia fue mayor a nivel dobles, dónde ganó Roland Garros. En lo individual, consiguió cinco títulos y ocupó el puesto 55º en el ranking ATP. Pero al retirarse, optó por entrenar a las mayores figuras de este deporte, entre ellas Guillermo Vilas, Boris Becker, Goran Ivanisevic y Henri Laconte.
33 hijos y solo 3 reconocidos: cómo dividirá su fortuna
Tiriac conmovió a muchos con sus historias previas fuera de las canchas, pero una vez consagrado, logró impactar más al público con sus confesiones. También con el dinero que generó, ya que su fortuna ronda los 2.000 millones de euros, debido a sus inversiones en distintos negocios. Creó el primer banco privado de Rumania y abrió decenas de sucursales en el viejo continente. Además, invirtió en aviación, seguros y bienes raíces, lo que lo estableció económicamente.
Es dueño de los derechos del Masters 1000 de Madrid, lo que llevó a cambiar el calendario de competencias y lo ayudó a insertarlo como previa a Roland Garros. Aunque quizás lo más cuestionable es lo que reveló años atrás.
“Yo tengo tres hijos oficiales y 30 no oficiales y creo que todos tienen el derecho a la misma parte”, confesó Tiriac, quién también remarcó que se hará cargo de repartir su patrimonio en partes iguales pese a que 30 de sus 33 descendientes no lleven su apellido.
El millonario que olvidó su Ferrari durante 10 años en un garage
Apasionado del automovilismo, Ion Tiriac posee una colección de más de 400 vehículos, incluyendo modelos clásicos, eléctricos e híbridos, que exhibe en su museo cercano a Bucarest. Entre sus adquisiciones destaca un Ferrari F40 comprado al expiloto de Fórmula 1 Gerhard Berger. Sin embargo, la falta de espacio adecuado para su creciente colección llevó al extenista a dejar estos deportivos en el garaje alemán, donde quedaron en el olvido.
Al ser contactado por el responsable del garage, Tiriac decidió enviar los vehículos a la fábrica de Ferrari en Maranello para su restauración, ya que tras diez años de inactividad requerían una revisión completa, incluyendo el desmontaje del motor. Finalmente, optó por venderlos, argumentando que no tenía un lugar adecuado para guardarlos.
El Ferrari F40 es considerado uno de los modelos más icónicos de la marca italiana, con solo 1.311 unidades fabricadas entre 1987 y 1992. Su valor actual en el mercado puede superar los dos millones de euros, lo que hace aún más sorprendente que alguien pudiera olvidarse de poseer dos ejemplares de este legendario automóvil.
La historia del Ferrari F40 olvidado no hace sino subrayar el nivel de lujo que rodea a una fortuna cultivada con visión, riesgo y una profunda pasión por la exclusividad.
Ambito.-
