El clima en el “Ciclón” quedó al límite después de perder el clásico como local frente al “Globo” luego de 25 años.
Unos cincuenta integrantes de la barra de San Lorenzo se presentaron este jueves en el lugar de entrenamiento del plantel profesional, apenas cuatro días después de la dura derrota por 2-0 frente a Huracán en el Nuevo Gasómetro. El resultado en el clásico profundizó el malestar alrededor del equipo porque el clásico rival volvió a ganar como visitante en ese estadio después de 25 años.
La aparición se produjo en medio de un clima de fuerte tensión deportiva y creciente enojo de los hinchas por el presente del equipo, que no logró reaccionar en el clásico y fue despedido con reproches después del encuentro.
La periodista partidaria Agustina Peñalva contó detalles de la reunión: “Se corto la práctica, fueron al vestuario con los jugadores. Dijeron ‘El que no quiera seguir, que se vaya’ y a los referentes que hagan una lista de los que se quieren ir”.
Huracán se había impuesto el domingo por 2-0, con un doblete del ecuatoriano Jordy Caicedo, quien marcó sobre el cierre del primer tiempo y volvió a convertir durante el complemento.
La tarde terminó todavía peor para San Lorenzo por la expulsión del arquero Orlando Gill, en medio del tumulto que se produjo luego del segundo tanto y del festejo de Caicedo frente a una de las tribunas locales.
Pero el golpe más fuerte estuvo relacionado con la dimensión histórica de la derrota: Huracán no conseguía ganarle a San Lorenzo como visitante en el Nuevo Gasómetro desde hacía 25 años, una racha que llegó a su fin y aumentó la presión sobre futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes.
Los hinchas ya habían exteriorizado su bronca inmediatamente después del partido y cuatro días más tarde la tensión trasladó su escenario al entrenamiento, con la presencia de integrantes de la barra cerca del plantel.
El entrenador Néstor Gorosito había pedido, después del clásico, mantener la unidad para intentar atravesar el mal momento, pero quedó rápidamente envuelto en una situación deportiva que necesita resultados inmediatos.
San Lorenzo deberá volver a presentarse este sábado desde las 14.30 frente a Unión de Santa Fe en el Pedro Bidegain, nuevamente como local, en un partido que quedó cargado de presión después de la derrota en el clásico y de la aparición de la barra en la práctica.
La caída ante Huracán dejó de ser solamente un golpe futbolístico y sus consecuencias comenzaron a sentirse puertas adentro, a pocas horas de un nuevo compromiso en el Nuevo Gasómetro.
Ambito.-