El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido volvió a quedar detenido tras la decisión del Tribunal Oral Federal N.º 4, que este miércoles rechazó el pedido de su defensa para frenar la orden de arresto o, en su defecto, acceder a un régimen de prisión domiciliaria.
El ex funcionario kirchnerista se presentó en la mañana de este jueves en los tribunales federales de Comodoro Py para cumplir con la sentencia. Tras los pasos formales, quedó detenido y salió esposado.
La resolución se conoció pocas horas antes de que el exfuncionario deba conectarse por Zoom para seguir la lectura del requerimiento de elevación a juicio en la causa Cuadernos, donde figura entre los imputados.
El planteo del abogado defensor Maximiliano Rusconi buscaba evitar el regreso de De Vido a una cárcel, pero el tribunal confirmó la ejecución de la condena por la tragedia ferroviaria de Once, que este martes quedó firme tras el fallo de la Corte Suprema. El máximo tribunal rechazó tanto las apelaciones del exministro —que pedía su absolución por prescripción— como las del Ministerio Público Fiscal, que pretendía un agravamiento de la pena. Se trata de la primera sentencia firme que pesa sobre el exfuncionario y que habilita su inminente detención.
De Vido ya estuvo privado de su libertad en otras oportunidades. Su primera detención ocurrió en octubre de 2017, luego de perder los fueros como diputado nacional y quedar imputado en el caso Río Turbio. Pasó dos años en la cárcel de Marcos Paz bajo prisión preventiva, tiempo en el que se acumulaban otras investigaciones por corrupción. Luego obtuvo la prisión domiciliaria por seis meses, hasta que en marzo de 2020 recuperó la libertad. Desde entonces no había vuelto a quedar bajo custodia del Estado.
La situación judicial del exministro se agravó en los últimos años. En 2022 fue condenado a cuatro años de prisión por la compra irregular de trenes usados a España y Portugal durante el gobierno de Néstor Kirchner. Este año volvió a recibir una pena de cuatro años en primera instancia por anomalías en la adquisición de once buques de gas natural licuado entre 2008 y 2009. Ambas causas se suman al inicio del juicio por la causa Cuadernos y al expediente Skanska, donde el fiscal general Abel Córdoba solicitó cinco años de cárcel.
El regreso de De Vido a prisión ocurre en un contexto de avance simultáneo de procesos judiciales que lo tienen en el centro de acusaciones por corrupción, con causas que abarcan desde la obra pública hasta contratos energéticos. Con la condena por Once ya firme, su situación procesal es hoy más crítica que en cualquier otro momento desde que dejó el cargo en 2015.
Con información de Infobae.
