Las proyecciones privadas anticipan que la inflación de marzo se mantendría en torno al 3%, en un contexto atravesado por factores estacionales y un shock externo vinculado al conflicto en Medio Oriente. Pese a la expectativa social de mayores aumentos —impulsada por el inicio del ciclo lectivo y la suba internacional del petróleo—, las estimaciones muestran una variación apenas por encima del 2,9% registrado en enero y febrero. El dato oficial será difundido por el INDEC el martes 14 de abril.
De acuerdo con PxQ Consultora, el índice de precios al consumidor se ubicaría en 3,2% mensual, con fuerte incidencia de Alimentos y bebidas, Transporte y tarifas de servicios públicos. Estos rubros explicarían cerca del 60% de la variación total. Entre los principales impulsores se destacaron los combustibles, las subas en carnes y el encarecimiento de servicios gastronómicos, junto con un salto en tarifas producto de la reducción de subsidios. En contraste, algunos componentes estacionales mostraron bajas, como paquetes turísticos, frutas y verduras.
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Otras consultoras coinciden en esa dinámica. Desde Analytica señalaron: “Una inflación del 3%, con una leve suba respecto a febrero”, y advirtieron que “los incrementos en combustibles, y sus efectos indirectos, van a repercutir tanto este mes como en abril”. En la misma línea, Equilibra proyectó un 3,3%, mientras que Eco Go estimó un 3%, con alimentos en torno al 2% y aumentos marcados en educación y energía. Solo LCG prevé una variación menor, del 2,9%, en línea con los meses previos.
De confirmarse un registro por encima del 3%, sería el más alto desde marzo de 2025, cuando la inflación alcanzó el 3,7%, y marcaría diez meses consecutivos sin desaceleración. El comportamiento del índice aparece condicionado por la dinámica de los combustibles, cuyo precio se vio impactado por la suba global del crudo tras la escalada bélica y las tensiones en el estrecho de Ormuz.
A nivel local, el traslado a precios ya se hizo visible. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, la nafta aumentó 21% en términos reales durante marzo. Frente a este escenario, el CEO de YPF, Horacio Marín, anunció la implementación de un “buffer” para sostener los precios por 45 días. En paralelo, el Gobierno postergó la actualización de impuestos a los combustibles mediante el decreto 217/2026 hasta el 1° de mayo.
El impacto del conflicto también se extiende a los costos agrícolas. El encarecimiento del gas elevó el precio internacional de la urea —uno de los fertilizantes más utilizados— cerca de un 40% en marzo, según datos del Banco Mundial. Esta dinámica agrega presión a la cadena alimentaria global y refuerza los riesgos de persistencia inflacionaria en los próximos meses.

