La derrota electoral que sufrió el oficialismo en la provincia de Buenos Aires y el posterior anuncio del presidente Javier Milei sobre la convocatoria a una mesa de diálogo político nacional, siguen dando que hablar. Quien se expresó en la ocasión fue el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, que lanzó fuertes cuestionamientos contra la estrategia del Gobierno.
En declaraciones radiales, el mandatario advirtió que “es difícil que las provincias lo acompañen” si no hay reciprocidad por parte de la Casa Rosada. “Escucho mucho al Presidente hablar de la lealtad y de que Roma no paga traidores, pero es una avenida de ida y vuelta. Esto tiene que quedar claro. Acá hay muchos que hemos acompañado y otros que lo hicieron siempre y se sienten palomas de iglesia, no leones. Pasamos de héroes a villanos”, sostuvo en diálogo con Radio Rivadavia.
El gobernador salteño remarcó que no se trata de ser “enemigos”, sino de no coincidir con ciertas decisiones del Ejecutivo. “No es que cuando no te acompañamos en algo está todo mal, es porque no estamos de acuerdo, lo que no significa ser un enemigo”, señaló.
Con un tono de reproche, Sáenz apuntó también contra el entorno presidencial: “Hay mucha gente al lado suyo que se encargó de cagar a los fieles. Los fueron sacando a todos aquellos que lo acompañaron desde el primer momento. Hoy en día el Presidente tiene una oportunidad histórica”.
El gobernador dijo sentirse traicionado tanto en el plano político como en lo electoral. “Me pusieron candidatos que me destrozan y me dicen barbaridades, y después pretenden que yo vaya a acompañar”, expresó.
Horas más tarde, en diálogo con A24, Sáenz volvió sobre el tema y contó que nunca fue notificado de manera oficial sobre la convocatoria a la mesa de diálogo: “Hasta ahora lo único que vi fue ese comunicado, no he tenido comunicación con nadie. Esto me recuerda a un spot que hizo el Presidente con Victoria Villarruel en el que dijo que una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre. Imagínese que yo me voy a sentar en una mesa a hablar con los mismos de siempre o con los que no cumplieron su palabra. Nos traicionaron”.
Con esta postura, Sáenz se suma al grupo de gobernadores que miran con desconfianza la convocatoria presidencial y advierte un escenario político complejo para Milei, que busca recomponer fuerzas tras el traspié en las elecciones bonaerenses.
