En un contexto de profundas reformas estructurales, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, ratificó su apoyo al programa económico liderado por Javier Milei.
Durante un evento sectorial, el dirigente empresarial lanzó una frase que resume la crudeza y la esperanza de una parte del sector privado: “Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal“.
El costo de la “normalización”
Grinman no esquivó la realidad del sector comercial, que enfrenta una caída en el consumo y una reconfiguración de costos. Sin embargo, defendió la tesis de que el modelo anterior era insostenible.
“En su momento, en el año veintitrés, había anabólicos, que era el plan Platita. Entonces, todos sabíamos que eso era la isla de la fantasía, que no podía durar, pero todo eso dejó remesones“, explicó.
Para la CAC, el fin de los subsidios distorsivos y la desregulación son pasos dolorosos pero inevitables.
“No es fácil, no se está atravesando un momento fácil, con señales interesantes en el crecimiento económico, pero también hay otras cuestiones un poquito duras para los distintos sectores, pero entendiendo que este es el camino y que estamos dispuestos a apoyarlo con todo el sacrificio que se necesita para salir adelante“, destacó.
El dirigente admitió que no todas las empresas podrán adaptarse al nuevo esquema de competencia, pero enfatizó que aquellos que sobrevivan operarán en un entorno mucho más saludable y previsible.
Un mensaje a la dirigencia y al sector privado
El titular de la Cámara de Comercio insistió en que el país atraviesa un “cambio de paradigma”.
Luego analizó que “todavía hay una carga tributaria muy alta en la Argentina, que eso no es fácil bajar, porque el Gobierno tiene límites para bajar el gasto público. El ochenta por ciento del gasto público son cuestiones sociales, jubilados, seguridad, salud, educación, que eso ya no se puede tocar más“.
Según su visión, el apoyo al Gobierno no se basa en beneficios inmediatos, sino en la convicción de que es la última oportunidad de Argentina para integrarse al mundo.
“Es preferible pasar por este proceso de depuración y terminar con un país con moneda y sin inflación, que seguir agonizando en una economía cerrada y ficticia“, señaló.
Relación con el Gobierno y perspectivas 2026
El respaldo de Grinman se da en un momento clave del año, mientras el Ejecutivo busca consolidar la baja de la inflación y atraer inversiones extranjeras. Desde la CAC, consideran que la reforma laboral y la baja de impuestos son los próximos pasos urgentes para que el “sacrificio” mencionado por Grinman no sea en vano y se traduzca en una reactivación del empleo.
Las declaraciones generaron reacciones mixtas en las pymes, donde el temor al cierre de persianas convive con la expectativa de una estabilidad duradera. No obstante, para el liderazgo de la CAC, el rumbo es innegociable.

