Minutos más tarde, el mismo ladrón ingresó a otra casa, ubicada en el barrio Parque Industrial, también en Fontana. Allí robó $80.000 en efectivo, un celular y mercaderías. La dueña del domicilio, de 32 años, pidió socorro a los vecinos, que lograron interceptarlo antes de que Portillo ingrese a su refugio. En esto, la segunda víctima del delincuente logró acertarle un puntazo con el propio cuchillo que había soltado el criminal.
La tercera denuncia, en la misma madrugada y en contra del mismo ladrón, llegó por parte del dueño del aserradero del parque industrial, donde Portillo robó varios elementos, entre estos, motores y herramientas. El damnificado presentó las evidencias registradas en las cámaras de seguridad.
Con todo esto, un hombre de 51 años, quien dijo ser suegro del malandro, comunicó que los vecinos de la zona le dieron aviso de que Portillo, junto a su hija, se encontraban fuera de control y cometieron varios hechos delictivos, uno tras otro, por lo que, tras un forcejeo, logró entregar a su yerno a las autoridades policiales y ponerle fin a la ola de robos iniciada por este.
Al momento de ser llevado al patrullero policial, Portillo fue rodeado por sus víctimas y agredido con palos y machetes, delante de la mirada de los policías que se vieron superados en gran número por los vecinos. Una vez dentro del móvil, la mujer de 32 años, quien sufrió a manos del malhechor, logró evadir a los uniformados, abrió la puerta trasera de la camioneta y apuñaló al delincuente en el lado derecho del tórax.
Herido de gravedad, el bandido fue llevado al hospital Luis Fleitas, de Fontana, y luego al Perrando, donde quedó internado con asistencia de respiración artificial, custodia policial y diagnóstico médico reservado. La fiscalía, de todas formas, ordenó la detención. En cuanto a la mujer que lo apuñaló, la justicia solicitó que sea arrestada por intento de homicidio.
Fuente: DataChaco
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