José Luis Espert respondió públicamente a las acusaciones que lo vinculan con Federico “Fred” Machado, empresario detenido en Estados Unidos por narcotráfico, lavado de dinero y fraude. A través de un video difundido en redes sociales, el candidato a diputado nacional por La Libertad Avanza explicó el origen de una transferencia de USD 200.000 recibida en 2020 y negó que esos fondos estuvieran relacionados con su campaña presidencial de 2019.
En el mensaje, Espert afirmó que “a comienzos de 2019, Federico Machado me propuso presentar mi libro La sociedad cómplice en Viedma, su ciudad natal. Ofreció llevarme en su avión, acepté y se lo agradecí públicamente. Ese mismo año decidí involucrarme en política y me postulé como candidato presidencial. Nunca había participado de una elección y no tenía ni idea de cómo era el detrás de la escena de la política”. Agregó que en ese contexto “las ideas de la libertad volvían a sonar fuerte en Argentina y se me acercaron muchas personas. Federico Machado fue uno de ellas, al igual que quienes nos prestaron el sello electoral con el que competimos. Repito, Machado fue uno de los tantos que ayudaron en la campaña de 2019. Además, Machado me dijo que una empresa minera vinculada a él necesitaba de mis servicios como economista”.
Según su versión, el contacto profesional se dio con “el señor Iván Morales, de la empresa Minas del Pueblo de Guatemala”. Espert detalló que a mediados de 2019 “me solicitó asesoramiento sobre distintos proyectos que tenían y, sobre todo, consejo para reestructurar la deuda de la empresa que estaba activa y que tenía pocos años de existencia. Le dije que me interesaba, pero que tendría que esperar al fin del proceso electoral para volver a la actividad profesional”. Tras perder las elecciones presidenciales, retomó su trabajo como consultor y en enero de 2020 firmó un contrato con la firma. “A principios de febrero de ese año, reitero, terminada la elección y totalmente dedicado a mi actividad privada de consultor, recibí un adelanto en virtud de ese contrato. Fue en una cuenta a mi nombre radicada en Estados Unidos y que estaba declarada en Argentina. Nada que esconder”, sostuvo.
En su descargo, enfatizó que “no se trató de un pago del señor Machado, sino de una empresa que solicitaba mis servicios profesionales”. Explicó que planeaba viajar a Guatemala para continuar con la asesoría, pero que la pandemia de COVID-19 interrumpió el vínculo. Más tarde, “ya por abril de 2021, me enteré por los medios de la existencia de un pedido de captura internacional contra el señor Machado, buscado por la justicia norteamericana por actividades vinculadas al narcotráfico y estafas a compradores y a vendedores de aviones. Quedé shockeado y entré en pánico. Nunca imaginé que podía pasarme una cosa así en mi vida”.
Espert enumeró sus argumentos de defensa: “Uno, los pagos que se me hicieron no fueron de campaña ni del ejercicio de la función pública, sino producto de mi actividad privada. Dos, jamás recibí fondos que no se encontrasen debidamente justificados. Tres, jamás recibí fondos de los que se pudiera siquiera sospechar de origen ilícito. Cuatro, los trabajos por los que cobré fueron solo preparatorios o de mi investigación propia. Quinto, puedo haber pecado ingenuo, pero delincuente, jamás”. Sobre el crecimiento de su patrimonio, atribuyó las versiones a una “campaña sucia” y explicó que “en 2018 falleció mi padre. Junto con mis hermanos, heredamos en Pergamino el campo que él trabajó toda su vida. Es por eso que en los años siguientes mi patrimonio crece, porque empecé a cobrar un dinero que antes no tenía”.
La controversia se intensificó tras la publicación de una nota de La Nación que reveló documentación judicial de Estados Unidos. Según el medio, la transferencia de USD 200.000 fue registrada oficialmente por el Bank of America y figura en el expediente criminal “USA v. Mercer-Erwin et al.”, admitido como evidencia en un juicio de 2023. El movimiento financiero, fechado el 22 de enero de 2020, pasó por plataformas como OKX y bancos como Citibank y Morgan Stanley, y fue ejecutado por Wright Brothers Aircraft Title Inc., empresa de Debra Mercer-Erwin, socia de Machado.
Juan Grabois denunció que el economista habría recibido financiamiento de Machado durante la campaña de 2019, además de haber utilizado aeronaves y vehículos vinculados al empresario. Se le atribuye haber viajado al menos 35 veces en aviones pertenecientes a Machado. Espert, en una entrevista con A24, calificó la causa judicial iniciada en 2021 como “una campaña de difamación basada en recortes de diarios”. “En 2021 me veían como amenaza, yo entré como diputado. Me hacen una campaña sucia relacionándome con la campaña de 2019. Hace cuatro años que da vueltas la causa”, afirmó.
Tras la difusión de su video, el presidente Javier Milei respaldó al candidato libertario. “El PROFE @jlespert desmontando la inmunda y burda operación montada por el kirchnerismo. Los kirchneristas están tapados de causas de corrupción y como todo ladrón creen a otros de su misma condición. Fin”, publicó en X. Espert cerró su mensaje acusando al kirchnerismo de “ensuciar la campaña” y señaló: “Los ciudadanos privados somos los que damos explicaciones una y otra vez, mientras los políticos corruptos, que hace décadas viven de los recursos de los más pobres, no dan nunca ninguna explicación”.
