El Gobierno nacional aceleró las negociaciones parlamentarias para intentar aprobar cuatro proyectos clave antes del inicio del Mundial y ordenó una agenda legislativa enfocada en temas económicos y regulatorios. En la Casa Rosada buscan avanzar con la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, la denominada Ley Hojarasca, el paquete de Propiedad Privada y la reforma del régimen de Zona Fría. En paralelo, reconocen que la reforma electoral quedará relegada para una etapa posterior ante la falta de consensos suficientes en el Congreso.
La estrategia fue abordada durante la reunión de mesa política encabezada esta semana por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien expuso el listado de iniciativas que el oficialismo pretende impulsar en el corto plazo. Entre ellas figura también el denominado “super-RIGI”, un esquema que incluiría beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones, con una alícuota reducida del 15% en Ganancias.
En el oficialismo sostienen que cuentan con los votos para avanzar con la reforma de Zona Fría y con la Ley Hojarasca. La Libertad Avanza ya pidió una sesión especial en Diputados para el 20 de mayo, con un temario que incluye además tratados internacionales y cambios en los subsidios al consumo residencial de gas en regiones frías. El Gobierno busca utilizar esa agenda como contrapeso frente a los intentos de la oposición de impulsar interpelaciones contra Adorni.
Uno de los proyectos que todavía genera tensión es la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes. El texto fue modificado en Diputados luego de negociaciones entre laboratorios nacionales e internacionales y, con aval del Ejecutivo, se eliminó el capítulo más cuestionado por la industria farmacéutica. Si la Cámara baja aprueba la nueva versión, la iniciativa deberá regresar al Senado para su revisión.
El paquete de Propiedad Privada también sufrirá modificaciones para garantizar respaldo legislativo. En Balcarce 50 aceptan eliminar el capítulo relacionado con el ReNaBaP y transferir a las provincias la potestad de definir restricciones para la venta de tierras a extranjeros. El objetivo del oficialismo es sostener el acompañamiento del PRO, sectores de la UCR y legisladores provinciales antes de enviar el texto al Senado.
En paralelo, el acuerdo con holdouts sufrió una nueva demora en la Cámara alta tras el ingreso de una adenda enviada por el Ejecutivo. El oficialismo buscará emitir un nuevo dictamen para aprobar el proyecto antes de fin de mayo, fecha límite fijada tras la prórroga del plazo original.
La reforma electoral, en cambio, quedó relegada en la agenda parlamentaria inmediata. Aunque el Gobierno la mantiene como prioridad política, admite que no reúne los votos necesarios para aprobar el texto original. Las negociaciones se concentran ahora en el futuro de las PASO: mientras el oficialismo aún intenta impulsar su suspensión, en el Congreso gana terreno una alternativa intermedia para convertirlas en no obligatorias.
Con información de TN.

