El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, en La Plata, junto al ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, en la que anunciaron nuevas medidas vinculadas al endeudamiento de las familias a través de billeteras virtuales, financieras no bancarias y otras entidades de crédito.
Kicillof abrió su exposición con un diagnóstico sobre la magnitud del fenómeno. “De acuerdo a las estadísticas, el 60% de la población adulta del país está endeudada: son 21 millones de personas. De ese total, uno de cada cinco, unos 6 millones, está en situación de mora”.
Además, el gobernador remarcó que la posibilidad de endeudarse no es un fenómeno nuevo, pero que en los últimos dos años y medio la morosidad aumentó “explosivamente”.
Según detalló, durante la gestión de Javier Milei. en el caso de los bancos la mora se multiplicó por cinco al pasar del 2,5% al 12,8%; la de quienes se endeudan con billeteras virtuales se cuadruplicó, y la de quienes toman crédito con financieras no bancarias pasó del 17,5% al 43%.
“Esta situación de incumplimiento no es un problema entre privados ni algo que se produce por una toma de decisiones individual”, sostuvo Kicillof, quien atribuyó el fenómeno a la política económica del Gobierno nacional.
Explicó que la imposibilidad de pago se deriva de una macroeconomía deliberada que sostiene ingresos salariales y jubilatorios bajos, junto con dificultades de rentabilidad y cierres en el entramado pyme: según el gobernador, desde la asunción de Milei se perdieron 30 mil empresas y 330 mil puestos de trabajo formales en el país.
A eso sumó la política de “paritarias cero” y la no homologación de acuerdos salariales que superen determinados topes, en el marco de un esquema de estabilización antiinflacionaria que, dijo, busca deliberadamente salarios deprimidos.
El endeudamiento, señaló, “resulta de la necesidad de millones de familias de sostener el consumo o directamente la subsistencia con ingresos insuficientes”: primero agotan ahorros y postergan consumos, y luego recurren a la deuda, en un contexto de tasas de interés por encima de la inflación que termina en una dinámica de mora generalizada. (Ambito)