La angustia de la familia de Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, ha llegado a un punto crítico. En las últimas horas, su madre, Griselda Heredia, brindó testimonios desgarradores, donde expresó la mezcla de esperanza y dolor que atraviesa mientras aguarda la liberación de su hijo en un contexto de extrema incertidumbre política en la región.
Un calvario que suma más de un año
Nahuel Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024, acusado por el régimen venezolano de presunto espionaje y conspiración. Desde entonces, su familia ha denunciado condiciones inhumanas de detención. “Imagínate criar a un hijo para que pase por algo tan horrible”, confesó Griselda entre lágrimas, haciendo referencia a los relatos de torturas físicas y psicológicas que han trascendido desde el centro de reclusión El Rodeo I.
Recientemente, testimonios de excompañeros de celda, como el de Iván Colmenares, confirmaron el horror vivido por el gendarme: golpes con rifles, falta de higiene y aislamiento. Estas declaraciones han profundizado la herida de una madre que, a pesar de los meses de silencio, mantiene la fe intacta.
La esperanza de la libertad
Tras el reciente anuncio de excarcelaciones en Venezuela, la expectativa por el regreso de Gallo a Argentina ha crecido exponencialmente. El Gobierno argentino, encabezado por la Cancillería y el Ministerio de Seguridad, ha intensificado los reclamos para que el gendarme sea incluido de forma inmediata en los listados de liberación.
“Trato de ser fuerte, pero no se puede. Son trece meses de desaparición forzada”, señaló Griselda a Infobae. La mujer también destacó que, aunque se siente agotada emocionalmente, no descansará hasta ver a Nahuel en suelo argentino. “Es una situación horrorosa, pero tengo la esperanza de que pronto recibamos la noticia que tanto esperamos”.
Un conflicto diplomático de fondo
La situación de Nahuel Gallo no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la tensa relación diplomática entre la administración de Javier Milei y el chavismo. Mientras la familia exige celeridad, los organismos de derechos humanos y el gobierno nacional monitorean minuto a minuto los movimientos en Caracas, esperando que el gesto de “paz unilateral” anunciado por las autoridades venezolanas alcance finalmente al joven argentino.
Con información de Clarín e Infobae.
