La decisión se enmarca en el endurecimiento de la política migratoria impulsado por el gobierno de Donald Trump desde el inicio de su segundo mandato. Entre las nuevas restricciones se encuentran mayores controles sobre los historiales en redes sociales, el pago de fianzas para determinados trámites y la prohibición de emitir visas a ciudadanos de algunos países.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, cuestionó este lunes en redes sociales a quienes, según afirmó, utilizan visas de turismo y negocios para ingresar a Estados Unidos y luego solicitar asilo. “El asilo no debe ser una laguna para eludir la ley migratoria”, escribió en X.

Más de 175.000 visas revocadas

En los últimos 18 meses, el Departamento de Estado ya revocó alrededor de 175.000 visas a personas condenadas o acusadas de delitos, entre ellos conducir bajo los efectos del alcohol, violación y robo, así como a personas que se pronunciaron públicamente contra determinadas políticas estadounidenses, especialmente vinculadas con Medio Oriente.

El gobierno de Trump también endureció los controles sobre el denominado “turismo de parto”, una práctica en la que mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense por nacimiento.

Trump intentó en varias oportunidades poner fin a la ciudadanía por nacimiento, pero esas iniciativas fueron rechazadas por los tribunales, incluida la Corte Suprema de EEUU.