Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil, continúa a la espera de una resolución judicial que le permita regresar al país, mientras permanece bajo monitoreo con tobillera electrónica.
Según fuentes vinculadas a la causa, todavía no se definió el monto de la caución ni si deberá afrontar un resarcimiento económico, ya que ambos puntos dependen de la decisión final del magistrado que interviene en el caso. Pese a que a comienzos de la semana todo parecía encaminarse a inminente regreso a la Argentina, finalmente esto cambió horas más tarde.
La joven lleva más de dos meses en Brasil tras un episodio ocurrido en un restaurante, donde una discusión con empleados derivó en gestos considerados racistas y en una causa por injuria racial.
Si bien la defensa ya presentó las alegaciones correspondientes y busca acelerar los tiempos, aún no está claro cuánto más deberá permanecer en el país vecino.
En ese contexto, la abogada continúa acompañada por su padre y, pese a haber denunciado amenazas y situaciones de hostigamiento, se encuentra actualmente en una situación más tranquila, aunque sin poder quitarse el dispositivo de control.
Días atrás, Páez enfrentó la audiencia clave del proceso, donde la fiscalía redujo la acusación de tres hechos a uno solo, bajo la figura de delito continuado, con una pena mínima de dos años que podría ser reemplazada por tareas comunitarias y una compensación económica a las víctimas.
Desde la defensa indicaron que esas tareas podrían cumplirse en Argentina, lo que abre la puerta a un eventual regreso una vez que se conozca el fallo definitivo.
Mientras tanto, el proceso sigue abierto y la definición judicial será clave para determinar los próximos pasos en el caso.

