El juicio por la causa Cuadernos atraviesa una nueva tensión procesal marcada por el debate sobre la modalidad de las audiencias. Este jueves, a partir de las 9, el Tribunal Oral Federal 7 retomará la segunda jornada bajo el esquema virtual que genera cuestionamientos desde distintos sectores judiciales. La decisión se mantiene pese a que la causa involucra a 87 imputados, con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como figura central.
El tribunal transmitirá la audiencia a través del canal institucional de YouTube, donde continuará la lectura del requerimiento de elevación a juicio, un documento que supera las 700 páginas. En la primera jornada se avanzó sobre las maniobras atribuidas a Kirchner –valuadas en más de 10,4 millones de dólares– y a otros exfuncionarios, pero el ritmo de una sola audiencia semanal reavivó críticas por demoras y falta de inmediación.
Casación Penal intervino directamente en el conflicto. Citó para el martes a los jueces del TOF 7 con el objetivo de revisar alternativas que aceleren el proceso y mejoren su transparencia. Entre las opciones figura la realización de más audiencias presenciales por semana y el uso de la remodelada Sala AMIA de Comodoro Py, que permitiría reunir a más de doscientas personas en un mismo espacio.
El tribunal, integrado por Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, defendió la continuidad del formato virtual. Alegó que, en esta etapa dedicada exclusivamente a la lectura de los requerimientos, no hay razones para modificar el esquema. Sostuvo además las dificultades logísticas de convocar de manera presencial a las partes, entre ellas, los 87 imputados que deberían presentarse físicamente si el debate se vuelve presencial. Para esta semana, la audiencia se extenderá hasta las 15.
La discusión excede lo técnico. Expone un problema estructural: la necesidad de equilibrar garantías de defensa con un avance más ágil de uno de los expedientes de corrupción más relevantes de las últimas décadas. Casación ya había anticipado su preocupación al rechazar, en julio, un planteo contra la virtualidad del proceso. En aquel fallo enfatizó la obligación de evitar dilaciones y de revisar periódicamente la modalidad de trabajo.
El encuentro del próximo martes apunta a fijar ajustes que permitan dinamizar el juicio. Las obras en la Sala AMIA podrían terminar a fin de mes, lo que habilitaría audiencias presenciales más amplias si las condiciones técnicas lo permiten. Mientras tanto, el debate oral seguirá centrado en la lectura de los requerimientos y los expedientes vinculados a las diferentes ramificaciones del caso, que investiga un presunto sistema de sobornos en la obra pública entre 2003 y 2015.
En la audiencia inicial se detallaron los hechos imputados a Cristina Fernández de Kirchner, Julio De Vido, Roberto Baratta, Juan Manuel Abal Medina, entre otros exfuncionarios y empresarios. El juez Méndez Signori dispuso un cuarto intermedio hasta este jueves, cuando comenzará la lectura de las imputaciones por cohecho activo y de los restantes requerimientos, cuya extensión proyecta sesiones hasta el 20 de noviembre.
