El presidente de la AFA pidió una definición pública sobre los rumores de un posible avance hacia un modelo de Sociedad Anónima Deportiva, prohibido por los estatutos.
La crisis institucional de San Lorenzo llegó a un punto límite y forzó la intervención directa del presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, quien este viernes reunió en el predio de Ezeiza a los principales dirigentes del club con el objetivo de encauzar la situación y evitar una posible intervención.
Tapia convocó a todos los sectores políticos con representación azulgrana y les dio plazo hasta el martes para elaborar una propuesta de unidad que permita resolver los problemas más urgentes: la falta de conducción efectiva, la situación económica crítica y el pedido de quiebra impulsado por un fondo financiero suizo.
El encuentro fue multitudinario. Participaron el presidente Marcelo Moretti, el exmandatario y exministro de Turismo y Deportes Matías Lammens, y referentes de distintos espacios como Néstor Ortigoza, Horacio Arreceygor, Andrés Terzano, Leandro Goroyesky, Uriel Barros, Ulises Morales, Marcelo Culotta, Christian Evangelista, Sergio Constantino, Pablo Levalle, Pablo García Lago, Emiliano Rodríguez, Javier Allievi, Alejandro Tamer, Soledad Boufflet, Belén Lugones y Carina Farías, entre otros.
También asistió Manuel Agote, representante del dirigente libertario Sebastián Pareja, aunque su presencia fue breve: abandonó la reunión en medio de fuertes diferencias con la conducción.
Según trascendió, Agote se levantó de la mesa al cuestionar la participación de Moretti y Lammens, a quienes responsabilizó por la crisis institucional. Antes de irse, expresó que nada se va a solucionar en una mesa donde estén ellos, según su publicación en redes sociales, y apuntó contra el exministro, a quien le dijo «traidor».
Tapia marca el límite
Durante la reunión, Tapia reclamó una posición institucional clara ante los rumores sobre un eventual avance hacia un modelo de Sociedad Anónima Deportiva (SAD), algo que tanto la AFA como los estatutos del club prohíben expresamente.
El presidente del fútbol argentino también pidió orden y coordinación interna, e instó a que la Comisión Directiva convoque una reunión formal -algo que debía hacerse dentro de los 15 días posteriores al regreso judicial de Moretti al cargo-, que aún no ocurrió.
La falta de avances en la vida interna del club llevó incluso a que la AFA interviniera en el pago de los sueldos de julio y agosto del plantel profesional, para evitar un conflicto con los jugadores y garantizar la continuidad de la actividad.
Con Tapia involucrado de lleno y los plazos en marcha, San Lorenzo atraviesa una cuenta regresiva crítica. Si la dirigencia no presenta un esquema de unidad antes del martes, el escenario de intervención por parte de la AFA o de la Inspección General de Justicia (IGJ) podría volverse inevitable.
Ambito.-
