
Durante el operativo, los agentes detectaron y secuestraron 11 ejemplares de pichones de cotorras argentinas, especie cuya captura, tenencia y comercialización están prohibidas por la normativa vigente de protección ambiental.
Según informó la BOA, los ejemplares fueron encontrados en condiciones que evidenciaban su extracción reciente del hábitat natural. De inmediato fueron puestos bajo resguardo para su evaluación veterinaria y posterior intervención conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
Las autoridades recordaron que el tráfico de fauna constituye un delito que afecta gravemente a los ecosistemas y que continuará el trabajo conjunto entre organismos provinciales para prevenir y sancionar estas prácticas.
El operativo formó parte de las tareas de control y fiscalización que se intensifican en la región, con el objetivo de proteger la biodiversidad y desalentar actividades ilícitas vinculadas a la fauna silvestre.
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