Según detallaron, el bebé estaba naciendo con el cordón umbilical alrededor del cuello, una situación que requería atención inmediata. Los policías actuaron con rapidez y lograron liberarlo para completar el nacimiento con éxito.
“Cuando pegó el llanto, la mamá se relajó”, relató uno de los efectivos, todavía conmovido por el momento vivido. Tanto la madre como el recién nacido fueron trasladados al Hospital Perrando, donde se confirmó que ambos se encuentran fuera de peligro.
Para los agentes, la intervención dejó una marca imborrable: fue el primer parto asistido para uno de ellos y el segundo para su compañero. Ambos coincidieron en describir la experiencia como “maravillosa” y destacaron la importancia de actuar con calma en situaciones críticas.
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