Según la denuncia radicada por J.O.S., padre de la menor, el episodio se inició el lunes 5 de enero, alrededor de las 22:30, cuando su hija salió de su domicilio con la intención de tomar mates en la casa de una amiga que vive a la vuelta. Al pasar el tiempo y no regresar, cerca de las 23:30, la familia comenzó a buscarla.
Al constatar que la adolescente no se encontraba en la vivienda mencionada, el padre recorrió la zona en bicicleta sin lograr ubicarla. La situación se vio agravada por el hecho de que la menor no posee teléfono celular, lo que dificultó cualquier intento de comunicación.
Finalmente, cerca de la 1 de la madrugada, un vecino alertó a la familia que la adolescente se encontraba en una plaza ubicada en la intersección de las calles Nicaragua y Miguel Delfino. Al llegar al lugar, el padre notó que la joven estaba consciente pero mareada y con dolor abdominal. En ese contexto, la menor alcanzó a manifestar que “un masculino le habría tapado la boca”, aunque no pudo aportar mayores detalles y luego se mostró reticente, afirmando que no le había pasado nada.
Ante el estado de la adolescente, se solicitó presencia policial y se dispuso su traslado al Hospital Pediátrico, donde quedó en observación médica y se activaron los protocolos correspondientes. El padre formalizó la denuncia y accionó penalmente.
La causa quedó en manos de la Comisaría Quinta, que trabaja para determinar qué ocurrió durante el lapso en el que la menor estuvo ausente y si existió algún tipo de agresión por parte de un tercero. La investigación continúa en curso.
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