En su escape, los agentes lograron identificar a uno de los sospechosos. Luego revisaron el animal que dejaron a medio faenar y, gracias a la marca, descubrieron que era sustraído y pertenecía una vecina de la zona.
Era una vaquilla Bradford de 300 kilos, aproximadamente, que pertenecería a una ciudadana según el registro de Marcas y Señales. Se la invitó a hacer la denuncia y se comenzó la investigación para dar con los responsables.
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