La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, sumó este miércoles un testimonio técnico fundamental. La escribana Adriana Mónica Nechevenko que intervino en la compra de su departamento en el barrio porteño de Caballito declaró ante la Justicia y aportó documentación clave que busca despejar las dudas sobre la transparencia de la transacción.
Durante la audiencia, la profesional entregó las actas notariales y los registros de la operación inmobiliaria. Según fuentes judiciales, Nechevenko señaló que el movimiento de dinero se realizó a través de canales oficiales y bajo las normativas vigentes de control patrimonial.
Los ejes de la declaración
El testimonio se centró en desarticular las sospechas sobre un posible desfasaje entre los ingresos de Adorni y el valor de la propiedad. Los puntos más destacados de su presentación fueron:
La escribana confirmó que el pago no se realizó en efectivo “bajo cuerda”, sino mediante transferencias bancarias rastreables, descartando así las dos jubiladas, Beatriz Viegas y a Claudia Sbabo, involucradas en la causa “no prestaron dinero para el inmueble de Caballito“.
Según la investigación, las mujeres figuraron como vendedoras del departamento y como acreedoras de un crédito hipotecario por 200 mil dólares que permitió completar la operación. Cada una aportó el 50% del préstamo, que quedó asentado en partes iguales a su nombre.
“La operación del inmueble de Caballito fue una compraventa con saldo de precio“, explicó Nevchenko.
Se presentaron las declaraciones juradas y los comprobantes que vinculan los fondos con ahorros previos y la actividad profesional del funcionario.
Sobre la pregunta del origen del dinero del jefe de Gabinete, la contadora respondió: “Eso pregúntenle a él“.
La profesional aseguró que se cumplieron todos los protocolos de la Unidad de Información Financiera (UIF) para operaciones de este monto.
El avance de la causa judicial
La denuncia por enriquecimiento ilícito puso la lupa sobre el crecimiento patrimonial de Adorni desde su llegada a la gestión pública. Sin embargo, el entorno del vocero sostiene que la compra del inmueble en Caballito fue una operación lícita realizada con fondos propios acumulados antes de su salto a la política.
Con el aporte de la escribana y la documentación entregada, el juez de la causa deberá ahora evaluar si existen inconsistencias que ameriten nuevos peritajes contables o si las pruebas presentadas hoy son suficientes para desestimar la acusación por falta de mérito.

