Buenos Aires, 2 febrero (NA) – La frase “ojalá que los míos nunca se muden”, incluida en la canción “DtMF” de Bad Bunny, forma parte de un pasaje centrado en el arrepentimiento, la cercanía afectiva y el valor de los vínculos cotidianos.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el tema pertenece al álbum Debí Tirar Más Fotos y presenta una voz narrativa que reconoce lo que faltó decir o hacer con las personas queridas: más fotos, más abrazos, más presencia.
En ese marco, la línea sobre el deseo de que “los míos” no se muden funciona como una expresión directa de arraigo y permanencia.
El cantante pide continuidad de su círculo íntimo frente a la posibilidad de la distancia por inmigrar a otros paises.
Ese eje temático dialoga con las palabras que el artista pronunció al recibir su premio en los Grammy Awards, cuando abrió su discurso con una referencia a la situación migratoria.
Alli, el artista dijo: “Antes de darle las gracias a Dios, voy a decir: ‘Fuera ICE’”, en alusión a U.S. Immigration and Customs Enforcement.
Luego agregó: “No somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros; somos humanos” y sostuvo que el odio no se combate con más odio, sino con amor.
En la misma ceremonia, su intervención quedó enmarcada por críticas a las políticas de mano dura hacia migrantes impulsadas por Donald Trump.
La relación entre la frase de la canción y el discurso público se construye sobre un mismo la defensa de los lazos y de la gente cercana. __IP__
En la letra, el pedido apunta a que la familia y el entorno no tengan que irse, ya que, en el escenario de los Grammy, el músico expresó una postura explícita sobre migración y humanidad.
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