Buenos Aires, 16 agosto (NA) — El actor Carlos Portaluppi se refirió al desmantelamiento del INCAA y del Instituto Nacional del Teatro, y sostuvo que se “atraviesa una situación realmente muy dura, muy injusta, muy cruel”.
Portaluppi añadió: “No estoy para nada de acuerdo con que se haya arrancado todo de cuajo y se haya coartado la posibilidad de generar un circuito de producción nacional”.
Bajo la dirección de Ignasi Vidal, el artista interpreta al representante de una estrella de fútbol en la obra Dribbling que coprotagoniza junto al actor Franco Masini quien, en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, señaló que “lo más importante cuando uno hace algo relacionado al arte es la capacidad que tenga para que haga pensar al espectador”.
Portaluppi profundizó sobre el estado de la cultura a nivel nacional: “Se destruyeron un montón de cosas que estaban bien hechas. Por supuesto que había cosas que había que corregir, pero no estoy para nada de acuerdo con que se haya arrancado todo de cuajo”.
En línea, el artista señaló el crecimiento de las industrias vecinas: “Uruguay, Chile, Brasil están creciendo muchísimo alrededor nuestro, atrayendo producciones de nivel internacional y a nosotros nos pasan por al lado”.
Para el intérprete, se trata de un momento “muy crítico, muy de mierda, realmente”, en el que espera “un poco más de sensibilidad por parte de determinado círculo político”.
Respecto a las críticas hacia el cine nacional por su audiencia, fue tajante: “Uno puede hacer una película que puede tener más o menos espectadores, pero eso no es un factor que determine la calidad”. Además, destacó que existen producciones artísticas que, aunque inicialmente no tuvieron gran cantidad de espectadores, “con el tiempo adquieren una trascendencia invalorable y un significado mucho más grande”.
A continuación, los principales pasajes de la entrevista:
– Noticias Argentinas: ¿Cómo describirías la temática de Dribbling en el contexto actual?
– Carlos Portaluppi: Es una historia fuerte, una temática que realmente me interesa tratar, que se exponga y que se hable. Atraviesa las consecuencias de lo que significan el poder, la fama, el dinero y la noche. Gran parte se basa en la opinión pública y el peso que tiene a la hora de juzgar a una persona antes que la justicia, sobre todo ahora en tiempos de redes sociales, donde muchas veces uno se escuda en el anonimato para dejar una sentencia que es muy difícil de poder revertir para aquella persona que fue afectada, sea culpable o no”
– NA: Javi Almada, el protagonista de la obra, está en el ojo de la tormenta. ¿Quién es él fuera de la denuncia por abuso sexual?
– Franco Masini: Es un chico que tiene un desborde emocional, que no tiene los recursos ni la inteligencia para sobrellevar una fama y un éxito no buscados por él. Está lidiando con el peso de no tener las herramientas para transitarlo y eso se vuelve el peso de las ganas de vivir que le generan. Tiene dinero y hace lo que le gusta, pero no le alcanza, y le genera un “vacío casi existencial que compromete sus ganas de vivir”.
– NA: ¿Te sentís interpelado por el personaje?
– FM: Sí, por supuesto. Todo lo que tiene que ver con la fama y el éxito es muy difícil de asimilar para poder tener los pies sobre la tierra y no depender de eso, porque si no te genera una crisis muy grande y te desestabiliza emocionalmente. En la obra se ve reflejado eso y cómo lo afecta toda la junta que está por lo que tenés y no por lo que sos, esos que llamamos los amigos del campeón.
– NA: Carlos, ¿tu personaje de representante actúa como un “abogado del diablo”?
– CP: No sé si es un abogado del diablo, pero es alguien que se ve identificado en lo que él quiso ser desde chico y no pudo realizarse por un accidente que tuvo. Traslada todo ese potencial y talento a su inteligencia para construir junto a Javier una imagen y un proyecto futbolístico. Lo cuida como si fuera un padre, pero también cuida su negocio, que ve afectado su trabajo, su honestidad y su credibilidad a partir de este incidente nefasto.
NA: Recientemente estrenaste Lo habrás imaginado, que toca la trata infantil. ¿Cómo te plantás frente a estos desafíos?
CP: Son temáticas necesarias de ser contadas y expuestas. La ficción, desde nuestro humilde lugar, contribuye a que estén presentes temas que no se olviden, como el caso de este chico que fue secuestrado y continúa desaparecido en Corrientes. Las ficciones aportan para poner en plano y en discusión temas que son importantes y te duelen.
NA: ¿Ven la actuación hoy más como un aporte social o como entretenimiento?
CP: Siempre está la posibilidad de generar conciencia y concientizar. La cultura es un espacio que “produce reflexión de pensamiento y abre diálogos”; nosotros somos, en definitiva, comunicadores.
FM: Coincido. Si uno ve una obra y no te pasa nada, habrá que hacerse ciertas preguntas sobre qué es lo que uno está haciendo. Lo fundamental es que el arte permita una reflexión después de ver eso.
NA: Franco, trabajaste mucho en producciones internacionales (México, España, Reino Unido). ¿Hay diferencias en la forma de trabajar?
FM: En México y España no encontré formas distintas. Sí en el caso de Riviera -serie británica-, al ser británicos y en inglés; tenían otro tipo de método y approach hacia los actores, con mecánicas que requieren muchísima acción, armas y dobles de riesgo.
Dribbling se estrena el próximo 26 de agosto en la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza, con funciones los miércoles a las 20:15. El elenco lo completan Portaluppi y Masini bajo la autoría y dirección del español Ignasi Vidal.
Agencia NA

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