Con matices, las crónicas políticas parecen repetirse semanalmente. Amagues y especulaciones constantes, y nada concreto o relevante que permita satisfacer las actuales demandas ciudadanas ante la dificultosa situación económica.
Mientras tanto, aquel verso borgeano acerca de que “no nos une el amor, sino el espanto”, bien podría definir el tono en el que se desarrollan las charlas iniciales entre la “Jefe” política de La Libertad Avanza, Karina Milei, y el expresidente Mauricio Macri, buscando una todavía lejana alianza electoral para 2027 con el objetivo común de impedir un regreso del “populismo”.
Del mismo modo poético podrían inscribirse las discretas reuniones en la cúpula del PJ para lograr una “unidad forzada” y así tratar de impedir una eventual continuidad de Javier Milei en la Casa Rosada.
Está claro que, en medio de de esos preparativos para la gran batalla electoral del año próximo, el escenario de polarización permite presagiar que los principales operadores del peronismo bonaerense buscarán evitar una sobrecargada agenda de sesiones legislativas en lo que queda del semestre.
Al menos por ahora, el objetivo pasa por gambetear alguna deliberación caliente que pueda desestabilizar el escenario de gobernabilidad de Axel Kicillof, además de permitirle a la vicegobernadora Verónica Magario lograr cierto equilibrio positivo con distintos protagonistas legislativos.
Básicamente, la Gobernación también espera una época de sesiones light dentro de la siempre caldeada Legislatura. Muy distinto es el escenario cuando la dura interna del PJ bonaerense activa la irrupción de alguno de sus protagonistas mediáticos, expertos en soltar la lengua al mejor estilo de un lanzallamas verbal, casi siempre por redes sociales.
Experimentado en tropiezos internos, el senador Mario Ishii cuestionó a la dirigencia peronista y reclamó innovar estrategias después de la cumbre que reunió a los líderes partidarios. “No se puede seguir esperando resultados (electorales) distintos haciendo siempre lo mismo”, arremetió el dirigente del poncho, como una forma de alentar una renovación de los nombres que conducen la coalición.
Aseguran dentro la Legislatura que la propia Cristina Kirchner fue quien logró imponer al exintendente Ishii como vicepresidente 1º del Senado, un sillón que Kicillof pretendía conservar como propio por ser el segundo en la línea de sucesión después de Magario. Como se sabe, la convivencia es necesaria, siempre y cuando sea en beneficio de la conveniencia política. Da igual que sea en las ásperas trincheras del PJ como en las de La Libertad Avanza.
En esa coyuntura, el esquema legislativo mileísta buscará instalar una agenda propia durante los próximos meses. Se trata de un paquete de proyectos de alto impacto mediático que, aun sin contar con los votos necesarios para lograr la sanción favorable, buscará remarcar sus diferencias ante lo que consideran como “la política mediocre” que, según ellos, caracteriza al parlamento provincial.
Diputados del oficialismo, en tanto, vienen tanteando a los distintos actores del arco opositor para convocar a una sesión antes del arribo de la tormenta de Santa Rosa, prevista para fines de agosto. En lo que va del año, el cuerpo sancionó pocas leyes relevantes, como la reforma jubilatoria especial para los veteranos de Malvinas o la permanencia de los beneficios impositivos para el Área Patagónica.
Entre las iniciativas que los libertarios pretenden impulsar aparece la supresión de la Cámara de Senadores para crear una Unicameral a partir de 2028, siempre y cuando el elenco violeta logre obtener las llaves de la Gobernación. También buscarán sostener su postura negativa al proyecto que elimina el límite a la reelección de intendentes.
Con eso apuntan a marcarle la cancha al oficialismo, conjuntamente con la decisión de reinstalar el debate público por la inseguridad, sin dejar de ventilar cualquier aparente “gasto militante” en la administración estatal, a diferencia del “superávit fiscal” logrado por la gestión Milei.
Por su parte, las segundas líneas de los bloques de Fuerza Patria intentarán acordar que los distintos sectores parlamentarios dejen de actuar como “libres pensadores” y comiencen a coordinar una estrategia común frente a los proyectos impulsados, según dicen, por el armado “amateur” de LLA.
“Si quieren embarrar el campo de juego no hay problema. Vamos a ver quién tiene más argumentos y experiencia en legislar con la cancha inclinada”, avisan los peronistas con mayoría de bancas en ambos recintos.
En medio de los nubarrones políticos, el Gobernador le pidió a su ministro sanitario, Nicolás Kreplak, que vaya a defender ante la Legislatura el proyecto para crear una empresa estatal de medicamentos que tiene como principal propósito investigar, comercializar, producir y abastecer de insumos esenciales a hospitales y Centros de Atención Primaria de la Salud, al tiempo que tendrá la potestad de marcar los precios de referencia en el mercado, lo que podría bajar considerablemente los costos de los fármacos.
La oposición parlamentaria espera para la embestida. Tiene una carpeta de preguntas vinculadas con la deuda que acumula la obra social estatal IOMA con los hospitales municipales y las prestadoras.
Los días grises de invierno, sumados al extenso apagón que dejó a miles de platenses a oscuras, entristecen aún más la fría actividad ministerial y parlamentaria. Y mientras tanto, Kicillof no retrocede y busca añadir kilómetros por las provincias en busca de establecer un armado federal que le permita meterse en la competencia presidencial del año que viene, al margen de cualquier foto de acercamiento protocolar con otros referentes de la primera línea peronista.