Boca vuelve a una final continental con un plantel que vale mucho más que el que disputó la definición de la Copa Libertadores de 2023. Desde aquella derrota ante Fluminense en el Maracaná, el equipo argentino incrementó alrededor de un 40% su cotización de mercado, según los valores de Transfermarkt incluidos en las estimaciones actuales.
El salto representa unos u$s35,9 millones: de los u$s89,3 millones que alcanzaba la plantilla dirigida por Jorge Almirón en octubre de 2023 a los u$s125,2 millones que se le atribuyen en la actualidad. La cifra refleja la evolución del valor estimado de los futbolistas, aunque no equivale a dinero disponible en las cuentas del club ni garantiza que puedan venderse por esos montos.
La comparación también permite dimensionar la importancia de la formación de jugadores y la valorización de los activos deportivos. En el fútbol sudamericano.
Según Transfermarkt, en octubre de 2023 Boca ya había elevado su valoración hasta u$s89,3 millones, impulsado, entre otros factores, por el crecimiento de Valentín Barco, entonces cotizado en u$s11,2 millones. La actualización de aquel momento también mostraba a Cristian Medina, con u$s9,6 millones, y a Ezequiel Fernández, con u$s7,9 millones, entre los principales valores del plantel.
Los juveniles, el activo más valioso de Boca
En la actualidad, la nueva generación de futbolistas aparece como uno de los principales motores de la cotización xeneize. De acuerdo con las cifras aportadas para esta comparación, Tomás Aranda encabeza la lista con u$s13,5 millones, seguido por Milton Delgado, con u$s11,2 millones, y Leonel Flores, con u$s9 millones. Los tres representan el potencial de valorización que puede generar la apuesta por futbolistas jóvenes, incluso cuando una lesión interrumpe temporalmente su desarrollo.
El contraste con la camada de 2023 es significativo. En aquel momento, Barco era el juvenil mejor cotizado, seguido por Medina y Equi Fernández. Los tres se convirtieron en referencias del proceso de formación del club y posteriormente continuaron sus carreras fuera de Boca. Sus trayectorias ilustran una de las principales oportunidades económicas para las instituciones argentinas: desarrollar talento, darle minutos en Primera y capturar parte de su valor mediante una transferencia.
La cotización de un futbolista, sin embargo, depende de varios factores: edad, rendimiento, duración del contrato, proyección internacional, situación física y demanda de otros clubes. Por eso, los u$s125,2 millones estimados para el plantel no deben interpretarse como una valoración oficial de Boca como institución, que también comprende sus ingresos, activos, infraestructura, marca y situación financiera.
La diferencia con Atlético Mineiro, rival en la final, también resulta ilustrativa. Según las cifras utilizadas para esta comparación, el conjunto brasileño alcanza los u$s126,3 millones, apenas u$s1 millón por encima de Boca. En términos de valor de mercado, ambos equipos llegarían a la definición con planteles prácticamente equivalentes.
El antecedente inmediato de la Sudamericana muestra, sin embargo, que una mayor cotización no garantiza el título. En 2025, Lanús conquistó el torneo con una plantilla estimada en u$s37 millones, frente a los u$s109,4 millones de Atlético Mineiro. El equipo argentino se impuso en la final por penales, después de empatar 0-0.
Para Boca, la definición también tiene un impacto económico directo. La Conmebol estableció para la Sudamericana 2026 un premio de u$s10 millones para el campeón y u$s2,5 millones para el subcampeón. De acuerdo con los datos difundidos por la AFA, el Xeneize ya acumula u$s2,6 millones por su recorrido en la Sudamericana y otros u$s3,68 millones por su participación en la fase de grupos de la Libertadores, un total de u$s6,28 millones entre ambas competiciones. Si gana la final, sumará u$s10 millones adicionales por el título.
El contexto financiero del club también aporta una dimensión adicional. En junio de 2026, Boca informó que su presupuesto para el ejercicio comprendido entre julio de 2026 y junio de 2027 prevé ingresos por $239.392 millones e inversiones por $41.767 millones, que incluyen obras en la Bombonera, instalaciones para el deporte amateur y mejoras en el predio de Ezeiza. La planificación contempla un presupuesto superavitario, según comunicó la institución.
En ese escenario, una consagración internacional puede aportar recursos inmediatos, fortalecer la marca y mejorar las perspectivas deportivas de la siguiente temporada. La clasificación a la fase de grupos de la Libertadores 2027, asegurada para el campeón de la Sudamericana, también representa una oportunidad económica futura.
Desde la final de 2023, Boca elevó la cotización estimada de su plantilla y mantiene en los juveniles una parte importante de su potencial de crecimiento. La final ante Atlético Mineiro pondrá en juego un título, pero también millones de dólares en premios y una oportunidad para consolidar el valor deportivo y comercial de un proyecto que busca volver a instalarse en la élite continental.
Ambito.-

