Flávio Bolsonaro, el senador por Río de Janeiro y candidato presidencial de la oposición en Brasil, se metió este jueves en el conflicto entre Javier Milei y Lula da Silva y acusó al Gobierno de su rival de “fabricar una crisis” con los otros países de la región.
A través de un comunicado publicado en X bajo la firma del “futuro presidente de Brasil”, Bolsonaro repudió “con vehemencia” la decisión de Lula de bajar el nivel de la representación diplomática con la Argentina, a la que definió como “nación hermana, nuestro mayor socio comercial en América del Sur y amiga histórica del pueblo brasileño”.
En su descargo, el legislador del Partido Liberal sostuvo que la ruptura con Buenos Aires “no es un hecho inevitable”, sino “el resultado directo de una política exterior ideologizada y confrontativa” que, según su acusación, generó tensiones con tres países de la región en pocos meses: Estados Unidos, Paraguay y ahora la Argentina. En esa línea, afirmó: “Ningún gobierno de la historia reciente logró aislar tanto a Brasil en tan poco tiempo”.
El senador también cuestionó el uso político del discurso oficial sobre la “defensa de la dignidad nacional”, al que calificó de instrumento de propaganda, y fue más allá: “La soberanía y el prestigio de Brasil no se protegen con bravatas electoralistas ni rupturas diplomáticas. Se protegen con una economía fuerte, capacidad de negociación y una política exterior comprometida con los intereses permanentes de la Nación”. Además remarcó que la escalada fue unilateral, dado que el Gobierno argentino ya había señalado que no tomaría represalias frente a la decisión de Brasilia.
El mensaje de Bolsonaro, el principal rival de Lula en los próximos comicios de octubre, vinculó la crisis con la Argentina al desgaste regional de la izquierda y fue tajante: “El proyecto del Foro de San Pablo está colapsando en América Latina. Los regímenes que apadrinó (…) trajeron miseria, éxodo y violencia a sus pueblos, y ahora caen uno a uno”.
A su vez, el hijo del expresidente brasileño también apuntó contra el costo económico de la crisis y aseguró que sus consecuencias no las pagará el Gobierno que la generó: “Lo pagarán el productor rural, el industrial, el exportador y el trabajador brasileño, que dependen de estas relaciones para producir, vender y emplear, y que no participaron de las decisiones políticas que provocaron esta crisis”.
Un mensaje directo a Javier Milei
Bolsonaro cerró su comunicado con una promesa de campaña: “A partir de 2027, volveremos a tratar a nuestros vecinos como socios, no como adversarios ideológicos, y reconstruiremos los puentes con la Argentina, Paraguay, Estados Unidos y todas las naciones libres del continente”. Y dedicó las últimas líneas a Milei, a quien llamó “mi estimado amigo”: “Esta crisis no es entre nuestras naciones, es obra de un gobierno en su etapa final. Habrá paz y prosperidad para nuestros pueblos”.
El Presidente argentino no tardó en reaccionar y reposteó el comunicado de Bolsonaro en su cuenta de X, acompañado por las banderas de la Argentina y Brasil, un gesto que profundiza el acercamiento entre el mandatario libertario y la oposición brasileña.
La tensión bilateral escaló el martes, cuando Brasil resolvió no reenviar a su embajador, Julio Bitelli, a Buenos Aires y bajó el nivel de la relación diplomática a encargado de negocios tras las reiteradas descalificaciones de Milei contra Lula, a quien llegó a calificar de “corrupto” y “ladrón”. (con información de NA)