
Buenos Aires, 5 agosto (NA) — La actriz Natalia Oreiro sostuvo que “los narcisistas trabajan a partir de la vulnerabilidad”, en el marco de la película próxima a estrenar “Yo, narciso”, que coprotagoniza junto a Adrián Suar.
En declaraciones televisivas, Suar señaló que “la película tiene aciertos y desaciertos”; sin embargo, apuntó: “Lo que espere la gente, lo va a encontrar”. Además, destacó que para “hablar sobre el narcisismo” usan “el canal de la comedia con un personaje que está al cubo”, aunque el eje del film “es un tema duro”.
“Sabía que con Natalia tenía muchas cosas a favor, como la dupla, la química y lo graciosa que es, y tener como en las películas de los años ’50, con el look que tiene Nati, que si bien hay una vestuarista, quiso estar al tanto ella”, explicó Suar.
En línea, el productor detalló: “Elegí el cirujano plástico porque es una zona que puede exteriorizar ciertas cosas. Te puede modificar un rostro y ejerce un poder muy grande con vos. Incluso, se puede sentir un dios en este imaginario. Todos conocimos un cirujano plástico”.
Por su parte, Oreiro añadió: “En general, los narcisistas, que es una patología, trabajan con la vulnerabilidad de las personas. Al principio te entran desde lo agradable, encantador y te enroscan. Cuando te tienen atrapado, te lastiman”.
“No es una opinión acerca de los cirujanos, sino sobre el personaje narcisista, pero que encima tenga esta profesión, cuenta con la posibilidad de transformar. Estamos en una época donde se exalta la estética a través de las redes, los filtros y los medios, que hacen tanto daño”, continuó la intérprete.
En línea, la artista señaló sobre el protagonista: “Este contexto lo pone en una posición de mayor riesgo porque cada paciente que va a consultar algo, él tiene el poder de convencer a alguien de que lo que tiene en el cuerpo no está bien”.
Además, Suar reflexionó sobre la actualidad del cine nacional: “Es un momento difícil, pero la gente volvió a ir a las salas con los números del 2019 y eso es muy importante. Argentina se reactiva de a poco. Me da mucha alegría hacer una película nacional y apunta a tener mucha sala. Se pierde el cine independiente, al que le cuesta mucho, y ojalá que vuelva”.
“El cine independiente se transforma en industrial por todo lo que viaja. También es un semillero porque hay mucho talento”, cerró Suar.
Agencia NA

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