Pese a los videos que se viralizaron tras la final del Mundial 2026, el embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, negó que exista una campaña anti-Argentina y afirmó que no registraron “incidentes recientes ligados al partido” ni recibieron “ninguna denuncia formal de agresiones físicas ni reportes policiales contra argentinos en España”.
“El folclore del fútbol no debe confundirse con la relación entre los pueblos”, pidió el diplomático para asegurar que “España es un país muy amigo de Argentina y viceversa”.
El embajador reconoció que “hubo un encontronazo entre hinchas”, pero lo adjudicó al “exceso de alcohol” y al “contexto deportivo”. “Somos dos países hermanos. Y lo dije antes de la final, sueño con diez finales como esta”, ratificó Bunge Saravia.
El banquero recordó que hay 600 mil argentinos “registrados” que viven en España y que si se suman “descendientes y otras nacionalidades” se alcanza el millón. “Es la colonia argentina más numerosa fuera del país”, definió el exCEO del Credit Suisse Bank Europe. España cuenta con 49.687.120 habitantes en total, según el Instituto Nacional de Estadística español.
Bunge Saravia se mostró entusiasmado ante la posibilidad de una Finalíssima entre España y Argentina, pero cuestionó la propuesta de que, a su vez, sea el partido de despedida de Lionel Messi, como deseó el embajador español en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde.
“No me animo a decirlo sin preguntárselo a Messi, porque si él va a ser el que se quiere despedir, que sea él donde elige hacerse la despedida”, sostuvo el embajador e insistió: “A mí me encantaría ver muchos más partidos de Argentina-España, porque la verdad que son dos países muy hermanos y son dos selecciones estupendas”. (C5N)