Cinco médicos que evaluaron a Diego Armando Maradona semanas antes de su muerte declararán este jueves ante el tribunal de San Isidro que lleva adelante el juicio por presunto homicidio con dolo eventual. Los testimonios podrían resultar clave para determinar las responsabilidades de los siete profesionales de la salud imputados en la causa.
Los especialistas convocados son Guillermo Burry, Marcos Correa, Óscar Franco, Martín Cesarini y Flavio Tunessi, quienes participaron en la atención del exfutbolista cuando ingresó al sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre de 2020. En aquel momento, Maradona evidenciaba un marcado deterioro físico durante el homenaje por su cumpleaños número 60 en Gimnasia y Esgrima La Plata, institución que dirigía técnicamente.
Durante el primer juicio, anulado en mayo de 2025, varios de estos médicos sostuvieron que no era necesaria una operación por el hematoma subdural detectado. Sin embargo, el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, impulsó la intervención quirúrgica en una clínica de Olivos. “El paciente tenía que seguir en observación, pero no operarse”, declaró Burry en aquella oportunidad. En la misma línea, Cesarini afirmó: “El paciente no demostraba un riesgo ni una emergencia quirúrgica”.
El médico clínico Marcos Correa también relató que el equipo de Ipensa recomendó inicialmente no operar al exjugador, aunque Luque insistió en avanzar rápidamente con la cirugía tras revisar los estudios. Si bien esas declaraciones quedaron sin efecto tras la anulación del proceso, los testimonios que se incorporen este jueves sí tendrán validez judicial.
La audiencia también incluirá la declaración de Carlos Cassinelli, médico forense de la Policía bonaerense que participó de la autopsia. En jornadas anteriores, peritos coincidieron en que Maradona no murió de manera súbita, sino luego de un cuadro de deterioro progresivo y agonía prolongada. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que el exfutbolista habría permanecido varias horas sin controles médicos antes de fallecer en su vivienda.
Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.

